María Teresa Campos y Bigote Arrocet
María Teresa Campos y Bigote Arrocet en una imagen de enero de 2019. GTRES

Bigote Arrocet está a punto de regresar a España después de pasar varias semanas recluido en Chile. Allí, no solo ha ayudado a solucionar todos los problemas relacionados con la herencia de la madre de su hija Gabriela, sino que también ha puesto en orden alguno de sus negocios. Tiene intención de deshacerse de uno de ellos, tal vez el que menos le repercute económicamente.

Su ausencia ha servido para labrar múltiples especulaciones. Desde la publicación de la revista Semana, han sido muchos los que se han aventurado a hablar de una crisis que más bien es enfado o cierta desilusión. No hay separación, ruptura o adiós definitivo. Ni siquiera se ha planteado esa opción. No solo por parte de María Teresa sino también por la de Edmundo, de quien se ha llegado a decir es protagonista de unas fotografías comprometidas con otra mujer. Él, desde el otro lado del charco, desmiente y ríe a mandíbula batiente.

Me consta que la presentadora sí ha pedido a su novio que reduzca sus viajes y el tiempo que permanece fuera de casa. No está dispuesta a seguir siendo la amante pasajera que espera (o desespera) sin saber muy bien qué hacer. Lo que sí es incierto es que Teresa y Edmundo no tengan comunicación. La tienen. Hablan por teléfono y se mensajean continuamente.

De hecho, enterado de los rumores en España, él ya le ha dicho que debe estar tranquila hasta el final: "No tiene intención de dejarla ni de empezar una vida lejos de ella", dice a 20minutos alguien que conoce bien al humorista y que está en constante contacto telefónico con él por negocios en común.