El Tribunal Supremo de EE UU rechazó este lunes las apelaciones de 11 condenados a muerte en siete estados, una semana después de ratificar el uso de la inyección letal como método de ejecución.

El dictamen dio vía libre definitivamente a la reanudación del castigo, que estuvo siete meses bajo virtual moratoria y afecta a tres convictos en Georgia, tres en Ohio, uno en Alabama, uno en Arizona, uno en Mississippi, uno en Missouri y uno en Texas, dijeron fuentes judiciales.

La semana pasada, el Supremo rechazó, por 7 votos a 2, los alegatos de dos asesinos de Kentucky que afirmaron en septiembre pasado que la inyección letal viola disposiciones constitucionales contra un castigo cruel al infligir al condenado dolor y sufrimiento innecesarios.

1.099 asesinados

La decisión del tribunal de estudiar sus casos llevó a una virtual suspensión de las ejecuciones en todo el país. El Supremo restableció la pena de muerte en 1976 y desde entonces han sido ejecutados 1.099 asesinos, la mayoría de ellos con inyección letal.

Tras conocerse el rechazo de las apelaciones, los fiscales de tres estados anunciaron su intención de fijar fecha para la ejecución de al menos tres de los 11 condenados a muerte. La medida afecta a Thomas Arthur, en Alabama, Earl Wesley Berry, en Mississippi, y Carton Turner, en Texas.

Una portavoz del fiscal del condado de Dallas (Texas) manifestó que la ejecución de Turner, condenado por el asesinato de sus padres en 1998, podría realizarse a mediados de este año. Más de un tercio de todas las ejecuciones realizadas en Estados Unidos desde 1976 se han llevado a cabo en Texas.