El fiscal superior de Galicia, Fernando Suanzes, y los presidentes de los Colegios Oficiales de Médicos de A Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra han firmado este lunes el convenio de colaboración que tiene como objeto coordinar los esfuerzos para combatir y perseguir como delito estas agresiones físicas o verbales a facultativos.

"Es un mecanismo para agilizar procedimientos y estimular las denuncias", ha asegurado en rueda de prensa el fiscal superior sobre el protocolo que se implantará en Galicia y que resulta "muy similar" a los puestos en funcionamiento en otras comunidades autónomas como Madrid, Valencia o el País Vasco.

El convenio establece un protocolo para facilitar la actuación inmediata en el caso de que se produzca un incidente violento contra un médico.

Para ello, el médico objeto de la agresión deberá dar a conocer el caso a su correspondiente Colegio de Médicos, desde donde se procederá a presentar una denuncia ante la Fiscalía para que sea esta quien se encarga de abrir las oportunas diligencias de investigación penal y, en caso de estimar que existen indicios suficientes de delito, llevar el asunto ante el juzgado de instrucción.

ATENTADO CONTRA LA AUTORIDAD

Además, este convenio otorga preferencia a este trámite antes que a la presentación de denuncia directamente en el juzgado o en la policía, con el objetivo de evitar duplicidades.

La reforma del Código Penal de julio de 2015 contempla las agresiones a sanitarios que trabajan en el sector público como delito de atentado contra la autoridad.

En este sentido, el convenio especifica que todo atentado o lesiones que dé lugar a un procedimiento por delito grave o menos grave, tendrá consideración de delito público, lo que implica penas más severas.

Los presidentes de los Colegios Médicos han coincidido en destacar la "dificultad" existente a la hora de contabilizar las agresiones, puesto que muchos profesionales no llegan a denunciar lo ocurrido.

500 CASOS REGISTRADOS Y 13 DENUNCIAS

En cualquier caso, el año pasado los Colegios de Médicos registraron 13 denuncias por agresiones físicas entre los facultativos gallegos. Unos datos que contrastan con los más de 500 casos registrados por el Sergas en 2018, "el doble" si se comparan con los registros de 2016.

Según ha recordado el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Ourense, José Luis Jiménez, los datos que manejan los sindicatos apuntan que "1 de cada 3" facultativos ha sufrido algún tipo de agresión el último año.

La mayor parte de las agresiones se producen en el sistema público de salud, el 50% tienen lugar en Atención Primaria y 1/3 en Urgencias.

En cuanto a las causas principales de los casos de violencia, el 46% de produjeron debido a discrepancias en la atención médica, el 11,4% por el tiempo en ser atendido, el 11,1% por no recetar los propuesto por paciente o el 10% en relación a la incapacidad laboral.

Consulta aquí más noticias de A Coruña.