El padre de Meghan Markle se lamenta de no conocer a su nieto Archie, ya que no fue invitado a su bautizo

Archie, el hijo de los duques de Sussex, tras su bautizo.
Archie, el hijo de los duques de Sussex, tras su bautizo.
GTRES

Puede sonar un poco cruel, pero dependiendo de la versión de cada cual o quien siembra vientos, recoge tempestades, o cría cuervos... Lo cierto es que la relación entre Meghan Markle y su padre es a estas alturas casi inconcebible que mejore.

Lo cual Thomas Markle no lleva nada bien, porque no es solo que no fuera invitado al bautizo de su nieto, Archie, donde sus padres por fin han mostrado su rostro (aunque se desconozca quienes son los padrinos del pequeño), es que únicamente le ha podido ver por las fotografías que se reproducen en los medios.

Y se ha quejado. O lamentado. Y como lo ha hecho públicamente, pues quizá solo esté echando más leña al fuego. En sus declaraciones de ese domingo, el señor Markle ha narrado su fe en la Iglesia Anglicana desde muy joven, por lo que haber podido eestar presente en la ceremonia en el castillo de Windsor hubiera sido para él una oportunidad única.

"A los 12 años fui monaguillo de la iglesia de la Reina y un miembro confirmado a los 14. Archie es mi nuevo nieto, así que por supuesto que me hubiera gustado estar allí, para desearle tanto a Archie como a sus padres salud y felicidad", comentó.

Además, y como no puede hablar con Meghan porque su relación está más que rota y llegando al punto de no retorno, ha intentado mandar un mensaje de reonciliación a su hija, quien por su parte no quiere oír ni hablar de su padre.

Así, Thomas Markle declaró estar "encantando" de que tanto su nieto como Meghan "estén bien". "Me enorgullece que mi nuevo nieto haya nacido dentro de la familia real británica y no me cabe duda de que crecerá para servir tanto a la corona como al pueblo de Inglaterra con elegancia, dignidad y honor", afirmó.

"Que Dios bendiga a este niño al que le deseo mucha salud y felicidad. Y mi enhorabuena para mi querida hija, la duquesa Meghan, y para el príncipe Harry. Que Dios salve a la Reina", terminó su declaración.

Una relación acabada

Pero lo cierto es que difícilmente estas palabras tengan algún conato de éxito. Desde que pactara con unos paparazzis diversas fotografías que provocaron su no asistencia a la boda de los duques de Sussex (algo que de por sí ya estaba en entredicho), Meghan Markle apenas si quiere saber algo de él.

Sus siguientes acciones (declaraciones mediáticas atacando a la familia real y, en especial, al príncipe Harry, o hacer pública la carta que le escribió Meghan recriminándole su conducta) no han hecho más que imposibilitar aún más a reconciliación paternofilial.

Porque en quien confía Meghan Markle es en Doria Ragland, su madre, quien es la única miembro de su familia que ha asistido a  su boda con el príncipe Harry como al bautizo de este fin de semana. Ragland dejó a Thomas Markle cuando Meghan tenía dos años de edad.

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