Fotograma de la serie documental Terres de cinema
Fotograma de la serie documental Terres de cinema L'ANDANA AUDIOVISUAL

A través de la comparación de imágenes actuales con los fotogramas de los filmes, con el análisis de expertos y también con los testimonios de locales que participaron o fueron testigos de los rodajes, se configura un documental sobre la propia película en cuestión en el que destacan las historias personales que envolvieron los rodajes.

El proyecto, producido por l'Andana Audiovisual, ha sido presentado este jueves en la Filmoteca de València por el director de la serie, Fran Ruvira; el subdirector de Contenidos y Programación de la televisión valenciana, Ernest Sorrentino, y por Áurea Ortiz, profesora de Historia del cine de la Universitat de València y parte del equipo de la Filmoteca.

Ruvira ha explicado que no se trata estrictamente de una serie documental sobre cine , sino de "usar el cine para llegar a lugares y encontrar historias personales" relacionadas, conectando así con el elemento etnográfico, además de visibilizar el talento valenciano de autores y actores.

La elección de las cintas se ha hecho atendiendo a criterios de equilibrio territorial, para llegar a las tres provincias, y también de géneros, temática y de autores, valencianos que eligieron su tierra como plató y no valencianos que vieron en la Comunitat el escenario buscado. "Tenemos espacios, recursos e historias que contar", ha subrayado el director.

El primer capítulo viajará hasta Peñíscola (Castellón), para recuperar Calabuch (1956), el clásico de Luis García Berlanga, en un homenaje al cineasta valenciano que comparará cómo estaba el municipio en aquella época, antes del 'boom' turístico, y ahora. Además de la reflexión de expertos en cine, el proyecto incluye la visión de los locales, que explican en butacas colocadas en plena playa sus vivencias y sus impresiones.

ARRANCA CON LA PEÑÍSCOLA DE BERLANGA

De hecho, en este primer episodio uno de los actores del filme, en el que participó siendo un niño, explica cómo fue el rodaje, y también ofrece su visión Juan Bautista Simó, cronista oficial de Peñíscola. Esta es la entrega, ha bromeado su director, que menos imágenes de la película incluye por derechos de autor, que avanza que en el resto de capítulos se verán más fragmentos de las obras.

Otras de las películas que se abordarán son 'El Olivo' (2016), de Icíar Bollaín, centrada en el Baix Maestrat; 'La Bicicleta' (2006) de Sigfrid Monleón o 'El desentierro' (2018), de Nacho Ruipérez. Se abordarán desde una perspectiva de narrativa televisiva, conscientes sus responsables de que no se emitirá en la Filmoteca, sino en televisión y

en horario de prime time. Se está trabajando para conseguir los derechos de las cintas para emitirlas tras los documentales.

Ernest Sorrentino ha destacado que se ha hecho "un trabajo magnífico, una auténtica heroicidad, con una factura más que digna y muy de tele pública". Ha subrayado que se entremezclan el territorio, la cultura, la historia y las experiencias vitales de la gente, acercando así el cine "de una forma diferente", con películas "que se han hecho en caso".

Ha recordado que una de las obligaciones de la radiotelevisión valenciana es "apostar por la ficción valenciana" y este es un ejemplo. "La Comunitat puede ser un plató maravilloso para contar historias", ha insistido.

LA MEMORIA AUDIOVISUAL DEL PATRIMONIO

Por su parte, Áurea Ortiz ha destacado la importancia del cine a la hora de construir el imaginario colectivo, que echa en falta en el caso valenciano, y también del valor de este registro audiovisual

para conservar la memoria del patrimonio, pudiendo rescatar en cualquier momento edificios que ya no están o paisajes que ya no pueden verse.

"El cine crea un vínculo indestructible con nuestro entorno, deja una memoria", ha destacado, para lamentar que en estos momentos Valencia no es un plató de gran importancia cinematográfica, "la gente no identifica Valencia a través del cine".

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