Años de espera, trámites burocráticos, viajes y un desembolso de 12.000 euros. Adoptar a un niño extranjero es un proceso largo y complejo, pero eso no ha disuadido a las casi 3.000 parejas de madrileños que permanecen a la espera de acoger uno.

Se tarda una media de dos años en traer un pequeño de otro país, según la Comunidad, y si se suman las 1.287 solicitudes de adopción que se presentaron el año pasado y las 1.691 de 2006 (datos de la Consejería de Familia), resulta que 2.978 parejas aún esperan poder tener a su niño en brazos.

El 37% de los adoptados, de China

La adopción internacional es un fenómeno cada vez más extendido. En 2007 se adoptaron 566 niños extranjeros en la región, frente a 118 españoles. De los extranjeros, el 37% eran chinos (211). Aunque la cifra no es tan espectacular como en 2006, cuando, de los 673 niños adoptados, la mitad (343) provenían del gigante asiático.

Tres de cada cuatro niños llega a España desnutrido
La razón se debe a que en 2007 China endureció sus exigencias, denegando la adopción a familias monoparentales y obligando a tener título de Bachiller, entre otros requisitos, lo que ha abierto el paso a las adopciones en Etiopía o Rusia.

Niñas de cero a tres años

Además, se suelen adoptar bastantes más niñas que niños, casi el doble, y con edades entre los cero y los tres años. En 2007 sólo se acogió a 43 pequeños mayores de seis años.

Tras la adopción, los niños necesitan muchos cuidados y mimos, ya que el 76% presentan desnutrición al llegar a España y el 70% no están vacunados ni de rubeola ni de paperas, según un estudio presentado recientemente en el Hospital Carlos III.