El Gobierno gallego quiere iniciar las conversaciones sobre la prueba única de selectividad para garantizar la igualdad de oportunidades y el mismo nivel de dificultad entre los diferentes territorios. Para ello, la conselleira del ramo, Carmen Pomar, ha apostado por "buscar puntos de encuentro" con el resto de comunidades autónomas e incluirlo en el marco del Pacto estatal por la Educación.

Los problemas registrados la semana pasada durante la celebración de la ABAU en Galicia, donde se llegó a aplazar la prueba de Historia de Filosofía por la presencia de errores en todos los formularios propuestos por el grupo de trabajo encargado de la asignatura, han llevado a la consellería de Educación, Universidade e Formación Profesional a insistir en este debate y a pedir explicaciones y responsabilidades por lo ocurrido.

"El primer paso está dado", ha señalado Pomar a preguntas de los medios este lunes, tras conocerse que el profesor Alberto Sucasas, director del grupo de trabajo de Filosofía y responsable de la pruebas de esta materia en la selectividad gallega, presentará su dimisión ante la Comisión Interuniversitaria de Galicia (CIUG).

La Consellería cree que todavía hay que realizar "un análisis pormenorizado de lo ocurrido", y para ello se encuentra "ajustando agendas" para fijar un encuentro con el responsable de la CIUG y con los tres rectores de las universidades gallegas. Esta reunión va a servir como "un primer punto de reflexión" sobre el examen único a nivel estatal, y Pomar ha avanzado que estarán "abiertos a la sugestiones" que puedan aportar los responsables de las instituciones académicas para lograr un modelo que garantice "la igualdad de oportunidades".

Carmen Pomar ha recordado que esta situación no solo "perjudica en las pruebas en sí mismas", sino "en la manera de entrar en el sistema universitario", dado que hay determinadas titulaciones que requieren notas de corte elevadas y la ABAU representa "un 40 por ciento" de la media para acceder.

Es por ello, que urge a iniciar estos trabajos de cara a lograr una solución que pueda implantarse de inmediato, es decir, en el próximo ejercicio. "Hacer algo y hacerlo ya en la próxima convocatoria"

ESTUDIAR LAS PARTICULARIDADES

Una de las preocupaciones respecto a la posibilidad de un examen único radica en las consecuencias que tendría en el modelo educativo y, en concreto, en las particularidades de los diferentes territorios, especialmente Galicia, Euskadi o Cataluña.

La titular de Educación ha considerado que, aunque sería "aventurar algo que todavía no está definido", existe la posibilidad de que existan contenidos generales para todas las comunidades autónomas y una parte adaptada a la realidad y a las competencias curriculares. A pesar de ello, ha recordado que primero tocará "reflexionar y conversar de forma seria" para ser capaces de alcanzar "puntos de acuerdo".

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