El ex primer ministro francés y líder de Barcelona pel Canvi-Cs (Ciudadanos), Manuel Valls, celebró este sábado haber evitado con sus votos que la capital catalana tenga un alcalde independentista y dijo no haber "rehuido" su responsabilidad al apostar por Ada Colau: "Hoy hemos hecho historia", sentenció.

En su discurso en la sesión constitutiva del Ayuntamiento de Barcelona, Valls señaló que "lo más importante era evitar" que la ciudad "tuviera un alcalde independentista" y criticó a quienes hablan de "operaciones de Estado" o de apoyos "retorcidos", antes de reivindicar su trayectoria como "hombre de izquierdas, progresista y europeo".

"No podemos equivocarnos sometiéndonos a visiones sectarias y pequeñas de partidos", añadió Valls, que aseguró que esa es "la razón última" por la que ha avalado la reelección de Colau: "La política es escoger y, en situaciones como esta, hay que tomar decisiones arriesgadas y comprometidas para evitar lo peor".

Valls, que lidera ahora un grupo municipal con tres ediles independientes —que tenían intención de votar a favor de Colau, incluido él mismo— y tres de Cs —que presumiblemente votaron en blanco—, aseveró: "No se debe rehuir la responsabilidad, es sí o no. No hay blanco o abstención, es sí o no".

Reivindicó asimismo, dirigiéndose directamente al exconseller preso y cabeza de lista de JxCat, Joaquim Forn, que en España no hay ni presos políticos ni exiliados, lo que generó abucheos de parte del público presente y necesitó de la intervención de Colau para pedir "respeto para todas las opiniones".

El ex primer ministro francés indicó asimismo que Barcelona es "capital catalana, capital española y capital europea" y avisó a los independentistas: "No la podréis dividir".

Valls evita dar la mano a Torra

Valls evitó este sábado dar la mano al presidente catalán, Quim Torra, en la recepción de los concejales barceloneses en el Palau de la Generalitat.

"No le he dado la mano a Torra en el Palau porque su discurso en el Parlament hablando de mí como una casta fue un escándalo", argumentó Valls posteriormente desde Twitter.

La escena tuvo lugar en el transcurso de la tradicional recepción de los nuevos ediles del Ayuntamiento de Barcelona en el Palau de la Generalitat a cargo del presidente.

Tras salir de su despacho, Torra cumplió el protocolo de saludar primero a la reelegida alcaldesa, Ada Colau, así como a la consejera de Justicia, Ester Capella, y al consejero de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet.

Acto seguido, fue a saludar uno por uno a los concejales de la capital catalana, situado a un lado de la galería gótica del Palau de la Generalitat.

Después de saludar al republicano Ernest Maragall y al socialista Jaume Collboni, Torra tendió la mano a Manuel Valls, que no quiso corresponderle.

Valls dirigió su dedo índice hacia Torra, mientras le decía unas palabras con gesto serio, por lo que el presidente continuó la ronda saludando a la siguiente en la fila, Elsa Artadi, de JxCat.

Lazo amarillo en el Ayuntamiento

Por otro lado Ada Colau, aseguró que someterá a la decisión de la Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Barcelona si el consistorio vuelve a colocar en la fachada del edificio el lazo amarillo en solidaridad con los presos soberanistas.

"Si la Junta de Portavoces está de acuerdo, volveremos a poner el lazo amarillo en la fachada del Ayuntamiento", explicó el concejal de BComú Joan Subirats, en una entrevista de Catalunya Ràdio.

El lazo amarillo será uno de los primeros temas de debate entre los dos nuevos socios de gobierno municipal, BComú y el PSC, ya que la fuerza de Colau fue partidaria de colocarlo en el anterior mandato, mientras que los socialistas catalanes no son favorables.

El lazo amarillo podría volver a la fachada ya que, aparte de BComú, ERC y JxCat también son favorables y los tres sumarían la mayoría en este asunto.

Subirats insistió, como hizo Colau este sábado, que no son ni independentistas ni antiindependentistas, y precisó que "lo más importante no son los gestos simbólicos sino transformar la realidad".

El concejal de BComú, que explicó que será teniente de alcalde, también aseguró que el "Ayuntamiento mantendrá la acusaciones contra la cargas policiales del 1 de octubre", las que se produjeron durante la votación de octubre de 2017.

Acuerdos de izquierdas

Confió en que Colau no solo podrá llegar a acuerdos con el PSC, partido con el que gobernará, sino también con ERC, y apeló a su condición de fuerza de izquierdas: "Hay muchos puntos de coincidencia con las otras dos fuerzas de izquierdas, el PSC y ERC".

Subirats defendió la colaboración con el PSC y también con ERC, pese a las discrepancias con los republicanos de las últimas semanas: "La realidad es diversa y plural. No es el momento de gobierno monolíticos".

Además, el concejal de BComú expresó su pesar por la situación del concejal de JxCat Quim Forn, en prisión preventiva desde el 2 de noviembre de 2017: "Mantenemos una buena relación con Quim Forn. Me sabe muy mal la situación en la que se encuentra".

Collboni, teniente de alcalde

Subirats explicó que Colau ya firmó este sábado varios decretos provisionales para que el Ayuntamiento empiece a funcionar, y ha expuesto que se da 15 días para acabar de cerrar el acuerdo con el PSC por el que los socialistas entrarán a formar parte del Govern.

Relató que es "de suponer" que Collboni, el líder de los socialistas en el Ayuntamiento, será teniente de alcalde, y añadió que es previsible que haya cuatro o cinco personas con este mismo rango de teniente, como en el anterior mandato.

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