La economía de Estados Unidos perdió empleos en marzo por tercer mes consecutivo, un total de 80.000, y el índice de desempleo subió tres décimas, al 5,1 %, el nivel más alto desde septiembre de 2005, según informó hoy el gobierno.

Las pérdidas de empleos han debilitado la confianza de los consumidores y su gasto, que en Estados Unidos equivale a más de dos tercios del Producto Interior Bruto (PIB), y el dato de hoy se suma a los indicios de que la economía estadounidense puede haber entrado en una recesión.

Las empresas son renuentes a contratar personal nuevo ante la incertidumbre económica
El gobierno confirmó la semana pasada que el PIB creció un 0,6 por ciento en el cuarto trimestre de 2007, lo que supone una brusca desaceleración del ritmo del 4,9 por ciento en el trimestre anterior.

La pérdida de puestos de trabajo en marzo, que fue la mayor en cinco años, indica que las empresas son renuentes a contratar personal nuevo ante la incertidumbre económica.

En el sector privado el informe registró la pérdida de 98.000 puestos de trabajo, 93.000 de ellos en la producción de bienes. La construcción, vapuleada por la crisis de las hipotecas de alto riesgo, perdió en marzo 51.000 empleos, después de una pérdida de 37.000 empleos en febrero.