Armado con un hacha de mano, un atracador embozado entró en una tienda de comestibles de Oak Grove Plaid Pantry, en Portland, Oregón (EE UU). Lo que no esperaba el caco es que el dependiente iba mejor armado que él.

La cámara de seguridad de la tienda muestra cómo el caco saca un hacha de su chaqueta y se enfrenta al dependiente, que con mucha calma saca de su bolsillo un arma de fuego y apunta al atracador.

El ladrón frustrado, consciente de su inferioridad, dejó el hacha en el mostrador y llegó a arrodillarse y alzar las manos, pidiendo clemencia. El dependiente coge el teléfono para avisar a la Policía, y el caco sale corriendo.

La Policía ha difundido las imágenes en busca de pistas que ayuden a dar con el caco.