Metrobús de Bolonia.
Uno de los vehículos metrobús que circulan por Bolonia. COMUNIDAD DE MADRID

La Comunidad proyecta ampliar su red de transportes con calzadas exclusivas para autocares. La red de transporte público de Madrid incorporará, antes de que acabe la legislatura en 2011, un nuevo medio: el metrobús.

Esta novedad no es más que un autobús convencional que transcurrirá por calzadas reservadas para evitar los colapsos de tráfico y ganar en frecuencia. Algo como un carril bus, pero entre distintas poblaciones y sin contacto con el tráfico común.

Está implantado en 50 ciudades del mundo

Madrid copia así un sistema que ya está implantado en 50 grandes urbes del mundo y que están desarrollando otras tantas. Entre ellas, Amsterdam, ciudad que el consejero de Transportes, Manuel Lamela, visitó este lunes para “conocer de primera mano un sistema exitoso, novedoso y sostenible económica y medioambientalmente”.

En principio, el metrobús tendrá cuatro líneas en el noreste y el oeste de la región, que se ampliarán si la experiencia tiene éxito de demanda. Estos autobuses, de unos 15 metros de longitud y capacidad para medio centenar de personas, circularán por plataformas exclusivas para ellos, aunque también pasarán por tramos urbanos de poco tráfico.

Por ello, la frecuencia de los buses será similar a la que tiene actualmente el metro. Por su calzada también podrán pasar ambulancias, bomberos y policías. Además, esta “apuesta por el transporte urbano en superficie” resulta más barata que ampliar la red de Metro. Según la Consejería, construir un kilómetro de metro cuesta 60 millones de euros, pero uno de Metrobús no superaría los 15 millones.

Los vehículos funcionarán con un motor híbrido, que utilizará combustible poco contaminante y energía eléctrica. En los tramos interurbanos, estos autobuses podrán alcanzar los 80 kilómetros por hora.