Familias que avalaron a sus hijos para la compra de un piso, negocios embargados tras la crisis o cuentas bloqueadas por impagos de tarjetas de crédito o mini créditos, constituyen el perfil de los particulares y autónomos que iniciaron los trámites para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad en Euskadi, un trámite que "no es complicado, pero, desde que se inicia hasta que se dicta un auto pasan unos meses", según explican desde el despacho de abogados.

En Baleares son más de 196 las personas en situación de sobre endeudamiento que han solicitado acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad.

Este balance sitúa Baleares en el noveno puesto del ranking nacional, por detrás de Cataluña (3.023 solicitudes), Madrid (966), Valencia (832), Andalucía (505), Aragón (412), Castilla León (295), Castilla la Mancha (224) y Galicia (218).

La Ley de la Segunda Oportunidad permite exonerar a particulares y autónomos del pago de deuda a acreedores siempre que se demuestre que previamente han actuado de buena fe e intentado un acuerdo con los acreedores para aplazar la deuda, fijar un calendario de pago inferior a diez años. Si no se logra dicho acuerdo, pueden solicitar un concurso de acreedores y pedir ante el tribunal la exoneración de la deuda.