Los tres focos localizados en la parroquia de Tállara, en Lousame, y el cuarto registrado en la parroquia de Argalo, en Noia, han quedado controlados cerca del mediodía de este martes. En concreto, son 73 hectáreas calcinadas de monte arbolado y otras cinco de raso.

En Lousame, la situación "se encuentra más controlada" tras una "noche horrible y dura", según explica a Europa Press la alcaldesa, Teresa Villaverde.

Apunta que "los tres frentes se unieron y con el viento que soplaba pasó a la zona de Noia, en donde está el cementerio". "Fueron momentos apurados", reconoce, en un momento "de tiempo seco y viento del noroeste".

Lo peor "fue en las casas de Abelendo", "con difícil acceso", pero se pudieron llevar las motobombas por la pista forestal para llegar hasta allí, por lo que no fue necesario desalojar a los vecinos.

Según la Consellería de Medio Rural, los focos se iniciaron de "manera simultánea" en la medianoche entre el lunes y el martes, "motivo por el que todo indica que fueron provocados".

Sobre esta cuestión, la regidora se queja de que "los incendiarios están alerta continuamente cuando ven el momento propicio". "Para mí son unos homicidas en potencia, porque el fuego cuando prende no sabes lo que va a pasar si hay casas cerca", censura.

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