"Estamos en la cuarta ola de este movimiento feminista, que ya no es marginal, sino de masas. Es, de hecho, el mayor movimiento de masas superando al de trabajadores", aseveró en una entrevista concedida a Europa Press.

Torrado no se muestra preocupada por la politización del movimiento y asegura que siempre ha sido una corriente "político-social". "Al principio se reunían por una cuestión política, por el derecho de voto, administrar sus bienes. Siempre ha sido político, que no politizado, pese a que muchos partidos intenten instrumentalizarlo", explicó.

Así, considera que la fortaleza actual del feminismo radica en que es "intergeneracional" y congrega a "todo tipo de mujeres de distintas generaciones y distintas procedencias", que ponen "el foco en la violencia, sexual, sobre todo".

Así, lamentó que haya partidos que quieran "volver atrás" en el tiempo hablando de "violencia familiar", al tiempo que consideró "terrorífico" que se "manche la imagen del feminismo" con acciones como el bus de Hazte Oír con un "Hitler feminizado, cuando en realidad el feminismo nunca ha sido violento". "Es parte de la campaña de desprestigio a las demandas feministas", defendió.

LA EDUCACIÓN COMO SOLUCIÓN

"La violencia contra la mujer es un hecho, una cuestión estructural. Por el hecho de ser mujer somos víctimas, pero se puede cambiar", continuó, con el foco puesto especialmente en la "educación".

"La resolución de conflictos mediante la violencia se puede revertir. Pero la sociedad se tiene que posicionar éticamente y en el sistema educativo se tiene que hablar y trabajar en la línea de la educación afectivo-sexual", focalizó.