La contaminación cubre Barcelona.
Imagen de archivo de Barcelona cubierta por la contaminación. ATLAS

Científicos del CSIC y del ISGlobal han reclamado voluntad política y medidas "drásticas" para reducir la contaminación del aire en el área de influencia barcelonesa, a través de una reducción de vehículos, y no solo en episodios ambientales concretos, además de otras propuestas.

"Vamos con años de retraso", ha destacado a Europa Press el investigador del CSIC Xavier Querol, quien lidera el proyecto Airuse, premiado en Europa como uno de los mejores para aumentar la calidad del aire.

Unas 280 ciudades europeas han tomado cartas en el asunto, explica el experto que defiende medidas transversales no solo dirigidas a restringir vehículos contaminantes por las calles, porque al principio se reducirán y puede que a la larga se produzca un fenómeno generalizado de cambio de vehículo hacia modelos más sostenibles.

Es una "medida necesaria", pero no tiene porqué resolver el problema, ha defendido, y ha subrayado la importancia de reforzar el transporte público, instaurar una tasa de congestión que reinvierta en transporte público y la instalación de parkings disuasivos a la entrada o salida de la capital catalana, por ejemplo.

Ha puesto encima de la mesa diferentes medidas para paliar también la contaminación derivada de la flota de distribución de mercancías para proveer a los 7.000 bares y restaurantes de una ciudad tan "turística".

Desde el ISGlobal, instituto impulsado por la Fundación Bancaria La Caixa, el investigador Xavier Basagaña ha visto como solución formas drásticas de reducción de vehículos, más allá de episodios ambientales de alta contaminación.

Gran densidad de vehículos

Ha recordado que Barcelona es una de las ciudades con mayor densidad de vehículos por metro cuadrado, multiplicando por cuatro la de Londres, puesto que en la capital catalana los turismos pueden circular prácticamente por todas las calles.

Después de que la Generalitat hiciera público la semana pasada un informe sobre que dos estaciones de Barcelona -Gràcia y Eixample-todavía incumplen los límites legales de partículas contaminantes de dióxido de nitrógeno (NO2) en 2018, tres menos que el año anterior, ambos expertos han destacado que los niveles de contaminantes siguen siendo "muy altos" en Barcelona.

Querol lo ha atribuido inicialmente al hecho de que 2018 fue uno de los años más lluviosos de los últimos años, lo que ha permitido limpiar partículas en suspensión en la atmósfera y barrer la contaminación hacia el mar.

"Esto no quiere decir que se hayan hecho bien las cosas", ha observado el experto, que igual que Basagaña ha situado la cuestión en un problema de salud pública.

"A este Gobierno local lo que le tenemos que agradecer es que ha reconocido el problema de la contaminación del aire como un problema de salud pública", ha defendido Querol, que ha lamentado que la implementación de un plan completo se haya condicionado a una repetición de mandato tras los comicios electorales del 26 de mayo.

Presiden la segunda Cumbre para la mejora de la Calidad del Aire en la conurbación de Barcelona, el conseller de Territorio y Sostenibilidad, Damià Calvet. Asistirán el conseller de Interior, Miquel Buch. También asistirán la teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo y Movilidad de Barcelona, Janet Sanz; el vicepresidente de Movilidad y Transporte del Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB), Antoni Poveda, y el diputado delegado de Espacios Naturales y Medio Ambiente de la Diputación de Barcelona, Valentí Junyent.

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