La demolición se enmarca dentro de las actuaciones previstas tras el levantamiento de barreras de la autopista, que también contempla la conservación y la vialidad invernal de la vía y la instalación de estaciones de aforo, que hasta ahora no existían, ya que el control de coches y camiones se realizaba en los pasos en el peaje de Castañares, en Burgos, y de Armiñón, en Álava.

La demolición de las barreras, que pretende estar finalizada para la campaña de tráfico de verano, comenzará de forma progresiva, siendo la primera de ellas la perteneciente al peaje de Ameyugo, cuya intervención se prevé de manera "inmediata".

Este jueves se publicaba en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la resolución de la Dirección General de Biodiversidad y Calidad Ambiental por la que se formula el informe de impacto ambiental del anteproyecto denominado 'Adecuación y mejora de la autopista AP-1 Burgos-Armiñón'.

En esta resolución se establece que no es necesario el sometimiento del proyecto al procedimiento de evaluación ambiental ordinaria, ya que no se prevén efectos adversos significativos en el medio ambiente, siempre y cuando se cumplan las medidas establecidas.

El proyecto, cuya promotora es la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Fomento, consta de la realización de diversas actuaciones en la AP-1, tales como la ampliación de la calzada a tres carriles en toda la autopista, la ampliación de los aparcamientos de las áreas de servicio y la ejecución de dos nuevos de emergencia, uno en Quintanapalla y otro en Miranda de Ebro.

El proyecto, en su práctica totalidad, se localiza dentro de la provincia de Burgos, a excepción de los seis kilómetros finales que se ubican en la provincia de Álava.

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