El Grito de Edvard Munch
El Grito de Edvard Munch. WIKIMEDIA COMMONS

¿No hay grito en 'El grito'? Una nueva teoría del arte desmonta lo que hasta ahora se pensaba que representaba una de las obras más valoradas, 'El grito' de Edvard Munch. La teoría dice concretamente que no hay grito en 'El grito'.

Todo surge a raíz de una nueva exposición sobre el autor en el British Museum de Londres. Ahí han encontrado una litografía de la obra de 1893, en la que es posible leer garabateado por el artista lo siguiente: "Sentí un gran grito en toda la naturaleza".

Esta inscripción hace pensar que en realidad el protagonista se está tapando los oídos y mostrando un rictus de conmoción por un ruido producido por un fiordo en Oslo.

El autor, Munch, dejó escrito sobre el cuadro, además: "Caminaba por la carretera con dos amigos, el sol se estaba poniendo, de repente el cielo se puso rojo sangre, me detuve, sintiéndome agotado, y me apoyé en la cerca. Había sangre y lenguas de fuego sobre el fiordo azul-negro y la ciudad. Mis amigos siguieron caminando, y allí me quedé temblando de ansiedad, y sentí un grito infinito que pasaba por la naturaleza".

También concuerda con el título original de la obra, que era 'El grito de la naturaleza'. En declaraciones a la CNN la responsable de la exposición en el British Museum explica que probablemente lo que expresa Munch es la ansiedad que sintió por el reflejo del cielo rojo sobre el fiordo y la ciudad.