La única de las cuatro versiones de El grito de Edvard Munch que quedaba en manos privadas se vendió este miércoles en Nueva York en 119,9 millones de dólares (91 millones de euros), cifra récord que supera los 106,5 millones de dólares (81 millones de euros) de "Desnudo, hojas verdes y busto" de Picasso, el máximo histórico alcanzado hasta ahora por un cuadro en una subasta.

Simon Shaw, director de la subasta organizada por la casa Sotheby's, aseguró que la obra del pintor noruego (1863-1944) "define la modernidad y es instantáneamente reconocible, porque es una de las pocas imágenes que trascienden la historia del arte y que tienen un alcance global, quizás sólo detrás de La Mona Lisa"

La obra de Munch batió así el récord histórico de 106,5 millones de dólares que ostentaba desde 2010 un cuadro de Picasso, Desnudo, hojas verdes y busto, durante una velada en la que tras colocarse de momento veinte de los 72 lotes previstos Sotheby's llevaba recaudados unos 232 millones de dólares (176,4 millones de euros).

El cuadro, la única versión de las cuatro existentes que aún se hallaba en manos privadas, pertenecía a Petter Olsen, cuyo padre fue amigo, vecino y empleador de Munch, y, en ese sentido, Shaw señaló que se trataba de "una oportunidad sin precedentes para comprar una obra de semejante influencia".

Vanguaria española

Otras obras que despertaron gran interés durante la subasta fueron Mujer sentada en una butaca, un retrato de Pablo Picasso en el que el pintor español representó a su musa y amante Dora Maar, vendido en 29,2 millones de dólares (22,2 millones de euros), o Primavera necrofílica, de Salvador Dalí, por la que se pagaron 16,3 millones de dólares (12,4 millones de euros).

También Cabaña sobre los árboles de Paul Gauguin, que se vendió por 8,4 millones de dólares (6,4 millones de euros), Bañista en taburete rojo y Dos mujeres, ambos de Picasso, en 2,7 millones y 2 millones de dólares (2 millones y 1,5 millones de euros) respectivamente, o el cuadro "Cabeza humana", de Joan Miró, por el que un comprador anónimo pagó 14,8 millones de dólares (11,25 millones de euros).