Audiencia de Valladolid
Eñ Palacio de Justicia en Valladolid, sede de la Audiencia Provincial. EUROPA PRESS

Un hombre que en diciembre de 2017 se personó en casa de un vecino de Huerta del Rey y le hirió con un cuchillo, después de exigirle que le quitara "todo lo malo que le había metido en el móvil", aceptó este jueves una condena de dos años de cárcel, en lugar de los nueve que inicialmente solicitaba para él la acusación pública.

El acuerdo entre las partes haizo innecesaria la celebración del juicio, que consistió únicamente en una breve vista en la que el acusado, José Antonio R. G., reconoció la autoría de los hechos y aceptó una condena de dos años de prisión y el pago a la víctima, Félix Miguel A. F., de una indemnización de 1.960 euros que abonará en mensualidades de 200 euros y una última de 60, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

La sustancial rebaja impuesta obedece a que en los hechos aceptados por el acusado, constitutivos de un delito de allanamiento de morada en concurso con otro de tentativa de homicidio, la Audiencia Provincial ha aplicado la atenuante analógica de drogadicción y la de reparación del daño.

La condena, cuya parte dispositiva anticipó in voce el presidente de la Sala, incluye, como medidas de seguridad, la prohibición del condenado de aproximarse a la víctima a menos de cien metros por espacio de dos años y de comunicar con ella por idéntico periodo de tiempo.

Creía que le robaba datos

El incidente se remonta a la tarde del día 5 de diciembre de 2017 cuando el condenado, cuya sentencia es ya firme, se dirigió a la vivienda de la víctima, Félix Miguel A. F. y la madre de este, en la calle La Trilla de Valladolid, y una vez allí,tras llamar insistentemente al timbre y golpear a la puerta, consiguió que le fuera franqueada la misma.

El procesado, con un grave problema de adicción, entró entonces en el inmueble, cogió de la camiseta a la víctima y bajo amenaza de muerte le pidió que le quitase "lo malo que le había metido en el móvil", pues entendía que Félix Miguel, desde su propio celular, se introducía en el suyo propio para robarle datos, hacer llamadas y "meterle cosas malas", tal y como explicó el herido a Europa Press.

Acto seguido, José Antonio R. G. sacó un cuchillo o navaja con ánimo de matar y se lo intentó clavar a su oponente en el corazón, propósito que no consiguió debido a que la víctima cogió el arma con la mano.

Pese a ello, el acusado sí logró asestar a Félix Miguel una cuchillada en el costado izquierdo, sin que la herida, de un centímetro de ancho y profundidad, afectara a vísceras ni otros órganos. Además, el lesionado sufrió otras heridas de defensa en su mano derecha, la misma con la que logró parar la inicial cuchillada que iba dirigida al corazón.

La cosa no llegó a mayores, ya que tanto el herido como su madre lograron finalmente echar al acusado de su vivienda.

Consulta aquí más noticias de Valladolid.