Juicio del 'procés'
Imagen tomada de la señal de video institucional del Tribunal Supremo. EFE/Tribunal Supremo

Los vecinos de Sant Martí de Sesgueioles (Barcelona) lograron engañar -con una urna de cartón del 9-N, con votos simulados y oponiendo una férrea resistencia a las puertas de un supuesto colegio electoral- a los agentes de la Guardia Civil que acudieron el 1-O a impedir el referéndum ilegal.

El voto por la independencia se realizaba, mientras tanto, en el garaje de un vecino de este pequeño pueblo de apenas 350 habitantes. Así lo ha explicado uno de los testigos que ha declarado en el juicio del procés, una agente de la Benemérita que ha pedido que no se viera su rostro en televisión.

La mujer, que integraba el dispositivo de policía judicial, ha narrado lo que pudo ver en el camino hacia el pueblo, cuando ciudadanos les pitaban, insultaban y hacían gestos obscenos con la mano. "Era como si se hubiera perdido la vergüenza, el respeto a la autoridad se había evaporado en horas", ha manifestado.

A la entrada del pueblo vieron cómo dos camiones les cerraban el paso, y más adelante se encontraron palés en medio del camino y tres tractores colocados de forma estratégica. Eso les obligó a bajarse del vehículo y llegar andando al centro donde se suponía que se realizaba la votación. A las puertas, los vecinos habían colocado una serie de mesas y sillas a modo de barricada y formaban una barrera entrelazando sus brazos.

En el lugar, los agentes de la guardia civil se encontraron a una pareja de mossos d'Escuadra que se excusaron diciendo que no habían podido hacer nada al respecto. El más joven, según la testigo, se ofreció a acompañar al jefe del dispositivo para "intentar" hablar con los vecinos, momento en el que se les acercó una mujer que resultó ser la alcaldesa "enarbolada (retadora), con los brazos en jarras".

La testigo ha explicado que decidieron entrar por una puerta lateral, que derribaron utilizando un ariete mientras la tensión crecía a su alrededor. En el interior del edificio se encontraron con una caja de cartón de las utilizadas en la consulta del 9-N en cuyo interior había 7 u 8 papeletas y una lista de personas anotadas a las que se ha referido como "figurantes".

"Uno de los DNI era de una persona de Vigo y el resto sería ficticia", ha señalado la agente, y ha añadido que todo se trataba de una simulación. "La alcaldesa 'posteó' más tarde en Facebook que gracias al pueblo y a las ideas del pueblo habían tenido la idea de cambiar la urna para que nos llevásemos una de cartón". En otro momento de su declaración, y a preguntas de la abogada del Estado, la testigo ha indicado que lo que hicieron los vecinos fue hacerles perder el tiempo "o que se viera la violencia ejercida ante ellos".