Jenny Halzer expone en el Guggenheim Bilbao hasta septiembre su uso del lenguaje
Jenny Halzer expone en el Guggenheim Bilbao hasta septiembre su uso del lenguaje EUROPA PRESS

El museo Guggenheim Bilbao ha inaugurado este jueves una retrospectiva que repasa hasta el 9 de septiembre la trayectoria de la norteamericana Jenny Holzer a lo largo de cuatro décadas de actividad creativa. La obra de esta artista comprometida con las grandes cuestiones relacionadas con el ser humano gira en torno al lenguaje y utiliza en sus piezas e instalaciones textos, frases y palabras en los que aborda aspectos relacionados con la existencia, el poder, la violencia, las guerras, la memoria, el amor, el sexo, el feminismo o la muerte.

Además de sus primeras creaciones, realizadas en los años setenta, como los pósters callejeros que colocó de forma anónima por Manhattan y denominados 'truismos', la muestra del Guggenheim exhibe instalaciones y obras realizadas de forma específica para las salas del museo bilbaíno, donde pueden contemplarse por primera vez en público y en las que la artista ha trabajado durante los últimos meses.

Tal y como ha señalado el director del museo, Juan Ignacio Vidarte, durante la presentación de la exposición, titulada 'Jenny Holzer. Lo indescriptible', el propósito de la artista es "involucrar al público mediante la creación de espacios evocadores que invitan al observador a plantearse, definirse y posicionarse sobre asuntos polémicos, como la crisis de los refugiados, la violencia contra las mujeres o los abusos de poder sobre las poblaciones".

La muestra, que ocupa toda la segunda planta, presenta en su recorrido espacios que incluyen letreros electrónicos con dispositivos robotizados y en movimiento con testimonios de víctimas de abusos, así como pinturas, esculturas y proyecciones. También incluye bocetos de sus creaciones y piezas influidas que remiten a sus fuentes de inspiración artística.

Para la retrospectiva del Guggenheim, Holzer ha recurrido asimismo a textos de poetas vascos, españoles e internacionales, que se proyectarán en el exterior del edificio en una instalación especial sobre la fachada del Museo, todos los días al anochecer entre este jueves y hasta el 30 de marzo.

Tal y como ha recordado Vidarte, la obra de Holzer ha estado presente en el museo desde sus inicios, a través de la pieza instalada en el atrio desde su apertura 'Instalación para Bilbao (1997)', nueve columnas luminosas, cada una de ellas de más de doce metros de altura.

Las reflexiones, ideas, argumentos y preocupaciones que Holzer ha utilizado a lo largo de 40 años de carrera se presentan a través de instalaciones donde, en muchas de ellas, existe una buscada dimensión social a través de la plasmación de palabras y textos en formatos distintos, como camisetas, placas, piedras, pinturas, letreros o luminosos donde el lenguaje es utilizado de forma intencionada de manera escueta, directa y concisa.

El objetivo de Holzer es involucrar al espectador mediante la creación de espacios evocadores que provoquen en él "una reacción, un pensamiento o la adopción de una postura, dejando a la autora, a menudo en un segundo plano".

SENTIR PERO TAMBIÉN ACTUAR

La artista ha afirmado durante la presentación de sus creaciones que "conocer y sentir está bien, pero igual es mejor, respecto a algunas realidades que toco en mis obras, pasar a la acción y actuar".

En ese sentido, ha apuntado que, después de haber abordado todo tipo de conflictos o consecuencias del uso de la violencia, si se hubiera vuelto insensible ante esas situaciones y realidades, "debería dejar todo esto".

"Tengo la sensación de tener que ayudar en lo que pueda echar una mano respecto a estos temas porque el mundo es especialmente difícil hoy día y haré lo que pueda para que otras personas saquen provecho de mis obras", ha indicado.

Igualmente ha remarcado que desde su punto de vista, ante realidades como las violaciones, la violencia o las guerras "la indiferencia es horrible y lo que podamos hacer para ayudar es absolutamente necesario".

En ese punto, ha confesado ser consciente de que "no voy a salvar el mundo pero creo firmemente en que uno debería hacer lo que es capaz de hacer y, aunque quieras protegerte de manera egoísta contra lo que ocurre alrededor, creo que si puedes aliviar el sufrimiento de una sola persona, habrás logrado algo".

Preguntada por si considera su arte feminista, y después de "emocionarse" cuando el movimiento "Me Too" utilizó algunos de sus textos, Holzer ha afirmado "ser artista y también feminista, y supongo que soy ambas cosas aunque creo que soy más efectiva como feminista en mi vida cotidiana. Desde luego lo que no voy a hacer es pedir disculpas por mostrar interés por los temas feministas en mis obras".

EMPATÍA Y CRÍTICA

Para la comisaria de la muestra, Petra Joos, la obra de Holzer "destila empatía y pensamientos críticos condensados de múltiples maneras y de forma que siempre existe una dualidad o dos o más lecturas o niveles, como textos visibles e invisibles o tachados y proyecciones de minutos o de horas".

"El arte de Holzer da altavoz a lo innombrable y a lo indescriptible, tal y como expresa el título elegido para la exposición", ha señalado Joos respecto a una exposición que cuenta con el patrocinio de la Fundación BBVA.

Entre sus fuentes de inspiración para su arte, la norteamericana incluye material documental de la era Bush de los comienzos de las operaciones militares estadounidenses en Afganistán e Irak, así como documentos del FBI relativos a amenazas terroristas y al contraespionaje informático.

Se trata de nuevas pinturas que se exponen por primera vez al público en Bilbao y que muestran documentos oficiales publicados recientemente relativos a la investigación por parte del fiscal especial Robert S. Mueller de la injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016.

Cada documento ha sido ampliado digitalmente por la artista y el contenido se calca minuciosamente por Holzer para reproducir de forma fiel tanto el texto como los rastros de la censura. A continuación, se aplican colores y hojas de metal a las superficies de algunos lienzos, a veces realzando el contenido y, otras veces, apartándose de él, produciendo imágenes que invitan al visitante tanto a la lectura como a la contemplación.

Durante más de cuarenta años, Jenny Holzer ha venido presentando sus críticas ideas en lugares públicos y exposiciones internacionales, incluidos el 7 World Trade Center, la Bienal de Venecia, los Museos Guggenheim de Nueva York y Bilbao, el Whitney Museum of American Art y el Louvre Abu Dabi.

Recibió el León de Oro en la Bienal de Venecia en 1990, el Crystal Award del Foro Económico Mundial en 1996 y la Medalla Internacional de las Artes del Departamento de Estado de EE.UU. en 2017. Asimismo, tiene doctorados honoris causa por el Williams College, la Rhode Island School of Design, The New School y el Smith College. Actualmente, vive y trabaja en Nueva York.

Consulta aquí más noticias de Vizcaya.