Testigos desmienten la coartada del acusado por el incendio de Ribeira pero la d
Testigos desmienten la coartada del acusado por el incendio de Ribeira pero la d EUROPA PRESS

El juicio por el incendio de Ribeira que en agosto de 2013 quemó casi 200 hectáreas y obligó a desalojar el polígono y cortar la autovía ha quedado visto para sentencia tras una segunda jornada marcada por declaraciones de testigos que han desmentido la coartada del acusado. Con todo, su abogado ha subrayado que lo que hay contra él son "meros indicios".

Este jueves ha sido el turno también para las comparecencias de los peritos, entre las que han destacado la de los dos trabajadores del servicio contra incendios de la Xunta que elaboraron el informe sobre el fuego.

Lo hicieron siete meses después, en marzo, ya que, según han explicado ante la sorpresa del presidente de la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago, no están "liberados" y habitualmente se encargan de labores de extinción, hasta que se les encargan tareas de investigación.

No encontraron "ningún vestigio", si bien es cierto que, como han constatado, en las pesquisas de un incendio es complicado dar con el agente que provocó las llamas, a no ser que haya restos de algún tipo de combustible, por ejemplo.

Pudo ser "con mechero o con cerillas", han especulado, el caso es que lo que sí dan por hecho es que fue "intencionado", debido a las circunstancias, zonas y modo en que se produjo.

"SÍ CONDUCÍA" Y "NO" LE LLEVARON COMIDA

La versión del acusado, de 32 años, en la jornada inicial del miércoles, es que ese día él, como habitualmente, hizo el reparto del pan junto a un amigo por la mañana, luego fue a una finca a dar de comer a los animales, comió en casa y durmió una siesta y volvió a la granja, hasta que le llamaron de Protección Civil, donde era voluntario, para ayudar a surtir de agua los medios de extinción en una rotonda de Ribeira cercana al núcleo urbano.

De acuerdo con su relato, ni tiene carné ni conduce. Sin embargo, el amigo al que se refería, que sí ha coincidido en que a veces realizaba con él el reparto, ha negado llevarle en coche y ha afirmado rotundo que el acusado sí conducía.

Mientras, la madre del acusado ha dicho que "no" le preparó comida para el tiempo que estuvo en la rotonda ayudando a cargar de agua los camiones, hecho con el que su hijo justificó el miércoles que quedara allí la furgoneta familiar, "para guardar los bocadillos y no tener que estar cargando con ellos". **

Por otra parte, a preguntas del abogado ha explicado que su hijo no terminó la educación obligatoria secundaria por "problemas de aprendizaje". Es, asimismo, "demasiado" influenciable, puesto que "confía demasiado en la gente".

COMPAÑERO QUE LE TENÍA "CELOS"

Otra testigo que antes del incendio mantuvo una relación con el acusado ha declarado que un compañero de ambos de Protección Civil tenía celos del primero porque "lo tenían como más trabajador" y "le caía bien a todo el mundo".

Ella ha asegurado que ese excompañero "decía por Ribeira que los iba a acabar jodiendo a todos", de igual manera que otra testigo que conoció a ese hombre, ahora en la cárcel, "siempre se ponía a presumir sobre robos e incendios".

Las partes han mantenido sus peticiones y después han expuesto sus posicionamientos. Así, el fiscal, que pide 15 años para el acusado del incendio, se ha basado en el relato de un agente forestal que con su "mente intuitiva" asegura haberlo visto en la zona del fuego y con cara de "acojonado".

Además, el represente del Ministerio Público ha considerado "imposible" que diera "detalles" que dio en una confesión inicial a la Policía Autonómica y en sede judicial (donde luego se desdijo) en la que se autoinculpó, aunque de una actuación imprudente (al apuntar a un cigarrillo como origen de las llamas).

SUPUESTAS "IRREGULARIDADES" POLICIALES

En esto ha hecho hincapié la defensa, que ha insistido en las "irregularidades" que, según su tesis, dieron lugar a la confesión: el objetivo era "conseguir una confesión evitando todo contacto con el exterior para conseguir una condena que mostrar a la opinión pública", ha aseverado.

Por su parte, el fiscal ha interpretado que la declaración del policía local que coordinaba la Protección Civil de Ribeira (la primera de este jueves) evidenció que no hubo tales irregularidades, pues este aseguró que el acusado había acudido "por iniciativa propia" a las dependencias policiales.

Por contra, el letrado ha advertido de que el planteamiento de Fiscalía "ni siquiera" posee un "indicio probatorio" y echa mano de "rumores no constatados por nadie", puesto que varios testigos corroboraron que habían escuchado frases como que el acusado "siempre era el primero en llegar" a zonas de incendios.

Por ello, ha demandado la libre absolución de su cliente y en todo caso su imputación por uno de dos incendios que no ocasionó "peligro alguno" para personas. El acusado, en el turno de última palabra, se ha limitado a defender que es "inocente" y "nada más".

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