La segunda cumbre entre el presidente de EE UU, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, concluyó este jueves de forma precipitada, sin que almuerzo de trabajo ni ceremonia de la firma de una declaración conjunta que estaba programada.

A las 13.25 (6.25 GMT), Trump abandonó el céntrico hotel de Hanói donde mantenía sus reuniones con Kim para dirigirse a su propio hotel. En una conferencia de prensa, Trump describió como "productiva" su segunda cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong-un, pero confirmó que decidió no firmar ningún acuerdo con él y afirmó que "a veces hay que retirarse".

"Fue por las sanciones. Básicamente ellos querían que levantáramos las sanciones de forma íntegra, y nosotros no podíamos hacer eso", afirmó Trump en una conferencia de prensa en Hanói, al final de su segunda cumbre con Kim, que terminó antes de lo previsto y sin ningún acuerdo.

Según ha explicado el presidente de EE UU, Corea del Norte ofreció desmantelar el centro nuclear de Yongbyon a cambio del levantamiento de todas las sanciones, pero no quiso hablar de otras instalaciones, como la planta de enriquecimiento de uranio.

Respecto a los compromisos sobre desnuclearización, Trump dijo haber constatado que las visiones de los dos países no coinciden, pero están "más cerca" que hace un año. "Veremos que ocurre", ha dicho. "Le pedimos que hiciera más, pero no estaba preparado para hacerlo", agregó el secretario de Estado de EE UU, Mike Pompeo.

Sobre si habrá más reuniones en esta legislatura, Trump señaló que no ha quedado fijada ninguna reunión bilateral más en lo que queda de mandato. "Veremos qué pasa y si pasa", dijo.