Seis visitantes. Una petaca con auriculares. Cincuenta y cinco minutos de recorrido por delante. Una ligera idea sobre lo que uno puede encontrarse en el interior. Doce salas a las que enfrentarse. Y un final de viaje demoledor, del que uno sale, con sus cinco acompañantes y una pequeña tarjeta en la mano. En cada una de ellas puede leerse un mensaje distinto, pero todos resumen las terribles consecuencias de una de las peores lacras sociales que carcome este país. En la nuestra puede leerse: "La violencia machista es la principal causa de muerte de las mujeres embarazadas".

Esto duele igual o más que las bofetadas y las palizas injustificadas. Esto es Macho Man, el proyecto de teatro documento con el que el director Álex Rigola se enfrenta cara a cara a la violencia machista. Una instalación interactiva, construida en la Sala Negra de los Teatros del Canal, que convierte al espectador en protagonista, con el objetivo de despertar su conciencia y recordarnos que todos y cada uno de nosotros podemos formar parte de esta historia de terror: como víctimas, verdugos o consentidores.

"Si bien el espectáculo está centrado en la violencia machista, no en el machismo, es evidente que esto solo cambiará consiguiendo eliminar el machismo y no solo la violencia machista", explica Rigola. Con Macho Man, dice, "me dirijo principalmente a hombres pero también a las mujeres porque, al fin y al cabo, es a nuestra sociedad a la que hemos permitido que esto se mantenga".

Aunque la propuesta expositiva tiene un peso indudable -el público accede en grupos de seis personas en intervalos de ocho minutos-, para el director es fundamental la carga escénica inmersa en la pieza. "Muchas de las informaciones que se dan ya las conoce el visitante pero también es importante cómo están ordenadas, cómo manejamos estas emociones, la dramaturgia cobra peso para tomar conciencia del problema cuando lo vemos todo junto".

Para ello, Rigola y su equipo dramatúrgico han contado con el asesoramiento de la psicóloga experta en violencia machista Alba Alfageme Casanova. Juntos han trabajado durante diez meses para elegir los contenidos que dan forma a este enorme puzzle sobre el maltrato físico y psicológico: testimonios reales en audio de supervivientes de la violencia machista, montajes fotográficos con los retratos de las víctimas de los últimos cinco años, salas de vis a vis, estremecedores dibujos de niños y niñas víctimas de la violencia machista y sexual, algunas de las declaraciones del juicio de la víctima de La Manada (que próximamente también tomarán forma en el montaje Jauría de Miguel del Arco para Kamikaze)...

"La idea es es aventurar al público a un viaje, un viaje que terminará siendo desolador, ya que trabajamos con materiales reales. Que cuando uno salga se diga 'tenemos qué hacer algo, esto no puede continuar así' porque muchas veces cuando leemos la noticia en el periódico al cabo de un minuto ya hemos pasado la página y a la siguiente noticia", declara esperanzado Rigola, quien respecto al contenido también aclara que "había material mucho más bestia, oportunista o salvaje pero hemos creído que no se trataba de eso sino de dejar huella". Aún así, el breve visionado de un fragmento del videojuego GTA - donde los jugadores pagan servicios a prostitutas para ganar minutos de vida y a continuación pueden asesinarlas para recuperar el dinero invertido- removerá las tripas a más de un espectador.

"Siendo hombre te das cuenta de cómo el machismo está dentro de ti con todas sus capas. Por mucho que vayas con cuidado no dejas de ver que toda estructura desde pequeño te ha llevado a eso y que hay cosas a las que no les das importancia, esos micromachismos que suceden cada día a tu alrededor, que son, precisamente, por donde hay que empezar a cambiar todo. No solo es lo que hagas sino lo que permites que suceda a tu alrededor".

Como complemento a la instalación, que está abierta hasta el 17 de marzo, el día 5 los Teatros del Canal acogen la mesa redonda En torno a la violencia: propuestas feministas para reimaginar un nosotrxs, que busca debatir sobre formas de defensa, cuidados y vida en común frente a la violencia patriarcal. Paralelamente Macho Man ofrece visitas para grupos escolares de adolescentes que estarán acompañados por psicólogas del Instituto de la Mujer.