La impresionante construcción aumentará la capacidad del aeropuerto a 76 millones de personas, en comparación con los 52 millones que pasaron el año pasado.

La nueva terminal cuenta con una explanada de casi tres kilómetros de largo, que está dividida en tres secciones y conectada por medio de un servicio de trenes.

China está ocupada también en la inauguración de nuevas líneas de metro y carreteras, en el marco de un proyecto de 40.000 millones de dólares para renovar y modernizar Pekín antes de los Juegos.

La ciudad busca expandir su red de trenes subterráneos de 143 a 200 kilómetros a tiempo para las Olimpíadas y llevarla a 561 kilómetros para 2015.

La nueva terminal aérea, cuya forma asemeja un dragón, fue diseñada por el arquitecto británico Norman Foster, que creó y estuvo a cargo de la construcción del aeropuerto Chep Lap Kok, de Hong Kong.

Una conexión ferroviaria, que se lanzará antes de los Juegos, llevará a los pasajeros en 15 minutos al centro de la ciudad, distante de 28 kilómetros.*.