Consejo de Seguridad de la ONU
Fotografía de una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, en la sede del organismo en Nueva York (EE UU). JASON SZENES / EFE

Un tercio de empleados de la ONU dice haber sufrido algún episodio de acoso sexual en los últimos dos años, según una encuesta dada a conocer por la organización. Ese porcentaje aumenta hasta el 38,7% si se tienen en cuenta todos los años trabajados para Naciones Unidas y no sólo los dos más recientes.

La forma de acoso más común (21,7% de los casos) fueron historias sexuales o chistes ofensivos, seguida de comentarios ofensivos sobre su apariencia, cuerpo o prácticas sexuales (14,2%) e intentos no deseados de discutir asuntos de tipo sexual (13%).

En la encuesta, llevada a cabo por la consultora Deloitte el pasado noviembre, participaron 30.364 personas entre funcionarios, voluntarios y otras personas que han trabajado para la organización, una cifra que representa únicamente el 17% del total de quienes podían haberlo hecho.

Según las respuestas, el grupo de edad más afectado es el de las personas de entre 25 y 34 años, con dos de cada cinco encuestados que aseguran haber experimentado acoso. Por orientación sexual, quienes se identificaron como lesbianas fueron las más afectadas, con una prevalencia del 53%, seguidas de quienes se identificaron como gais (48,4%).

En cuanto al lugar en el que se produce el acoso, más de la mitad de los casos tuvieron lugar en el trabajo (58,3%), mientras que un 17,1% se registraron en actividades sociales relacionadas con el trabajo. En cuanto a los agresores, dos de cada tres eran hombres y más de la mitad eran colegas, seguido de jefes y supervisores, según los encuestados.

Sólo una de cada tres víctimas dijeron haber tomado algún tipo de medida en reacción lo vivido, con una mayoría apostando por responder personalmente o apoyarse en compañeros o supervisores, sin plantear ninguna queja formal. En la mitad de los casos, la persona consideraba que el episodio no tenía la entidad necesaria como para actuar.

El estudio es el primero de este tipo llevado a cabo dentro de Naciones Unidas y abarcó a más de 30 organismos dentro de la estructura de la organización internacional. La iniciativa forma parte de la política de "tolerancia cero" con el acoso que defiende el secretario general, António Guterres, y llega después de varios escándalos de abusos sexuales protagonizados por personal de Naciones Unidas o militares que actuaban en misiones de paz bajo su bandera.

En una carta al personal remitida este martes, Guterres apuntó que el porcentaje de empleados que denuncian haber sufrido acoso sexual es similar al de otras organizaciones. "Pero no podemos consolarnos con la idea de que todos tenemos problemas para responder a esta lacra. Como una organización fundada sobre la igualdad, la dignidad y los derechos humanos, debemos liderar siendo ejemplo y fijando estándares", subrayó.