El escritor barcelonés Carlos Zanón.
El escritor barcelonés Carlos Zanón. CARLOS RUIZ B. K.

Con la muerte de su creador (Manuel Vázquez Montalbán) en 2003 y tras la salida del capítulo póstumo de la serie, Milenio Carvalho, quedó huérfano uno de los detectives más célebres de la novela negra mediterránea y también sus lectores. Carlos Zanón (Taxi, Yo fui Johnny Thunders) aceptó –no sin múltiples reticencias iniciales– proseguir una saga a la que ha querido poner su sello, por ejemplo, narrándola en primera persona.

Problemas de identidad (Planeta)transcurre en 2017 a caballo entre Madrid y Barcelona y rinde tributo a Vázquez Montalbán mediante el personaje de El Escritor.

Zanón (Barcelona, 1966) es, además de novelista, poeta, guionista, articulista y crítico literario. Licenciado en Derecho, en el año 2008 publicó su primera novela, Nadie ama a un hombre bueno y en 2009 la novela negra Tarde, mal y nunca. Es comisario del certamen de género policiaco literario BCNegra.

El universo de Pepe Carvalho está forzosamente actualizado en el momento en que la acción d e la novela se sitúa en 2017 ¿Cómo se lleva el detective con las nuevas tecnologías?
No somos del todo conscientes de ello pero en estos últimos 15 años ha cambiado la manera de relacionarnos con el entorno. Piensa que Carvalho dejó de funcionar antes de que se popularizada internet, los móviles, los geolocalizadores o Google Maps. Yo le he hecho que le cuesta adaptarse pero tampoco le he hecho tan incapaz como para no saber poner un pin y un puk. Pero bueno, le cuesta.

¿Cuál es su relación con Barcelona, que también ha cambiado mucho desde 2004 con el turismo masivo, la gentrificación, la subida del alquiler, los desahucios...?
Carvalho ve la ciudad como algo vivo y que hace la gente. Quizás es menos nostálgico de lo que podría esperar pero sí que vive en esta ciudad y es consciente de una serie de cosas que pasan y trata de defender su integridad en todo eso.

¿Qué le llevó a incluir Madrid como personaje y terreno de parte de la acción?
Suponía un reto como escritor porque quería poder escribir en otra ciudad que no fuera la mía y en la que no conociera los códigos y cómo funciona la gente y que no quedase un relato como de cartón piedra. Luego, si hablabas de 2017 parecía que todo se debatía entre Madrid y Barcelona, era un diálogo permanente entre ambas capitales, por lo que era inevitable solo hablar de Barcelona como un mundo aparte.
Hay un Madrid nocturno y un Madrid que vive al margen de la gente que esté gobernando, gente normal y corriente como la hay en todos sitios. Hay un personaje que aparece muy poco en la novela pero que me gustó mucho hacer que es el de una señora mayor a la que Carvalho conoce en un hospital. Y quería retratar eso, que en el fondo nos parecemos mucho.

¿Se refiere al procés?
Carvalho, por no tener, no tiene ni compatriotas. Es la persona menos adecuada para definirse. Él ve en el procés una lucha de poderes y prevé un final en el que todos saldrán perdiendo.

La novia Zombie también la tiene Carvalho en Madrid.
Carvalho ya se había enamorado un par de veces en el pasado. En esta ocasión, quizás, él tiene una edad en la que es consciente de que se ha protegido muy bien a nivel emocional pero también se plantea que a lo mejor se ha protegido demasiado bien para evitar hacerse daño e implicarse. Y se encuentra con una relación que no entiende y a la que intenta aplicar criterios detectivescos. Quiere saber qué pasa, qué hay detrás de esa persona y por qué aparece y desaparece. Como narrador, era una forma de juntar ambas cosas pero también quería mostrar a un personaje que puede perder la cabeza y descontrolarse porque no es un robot.

Las dudas sobre aceptar o no el proyecto le duraron una semana. Realmente ¿Qué era lo que le daba más miedo?
Principalmente, que condicionara mi carrera. Que fuera un desastre y que todo lo que había ido construyendo a lo largo de mi carrera literaria fuera un paso atrás. También que el personaje y el escritor son tan importantes que me hicieran sentirme intimidado y que se me encogiera un poco el brazo a la hora de escribir. Pero si finalmente me embarqué es porque vi que podía hacer algo con todo aquello.

¿Y ahora cómo lo ve escrito el libro y a la espera de la reacción de los lectores?
De momento he disfrutado mucho de la experiencia de escribir este libro como autor y como fan y me alegro de haberlo aceptado. No me ha resultado más difícil que otras novelas.

¿Cómo ha evitado que las recetas que le pasaban manuscritas las amigas de su madre no hayan acabado en su libro?
Escribir sobre Carvalho es como la gente con la selección española, que todo el mundo tiene una alineación (ríe)el mecanismo es parecido. Aunque hubo un momento en el que me di cuenta que si escuchaba demasiado todas las opiniones era un motivo de colapso para mí y yo lo que necesitaba era que el relato fluyera desde el silencio. Afortunadamente me di cuenta de ello de una manera temprana que me permitió aislarme.

¿Cómo acaba un detective tan gastronómico como este haciendo una ruta por bares de tapas típicas españolas regentados por chinos?
Era una manera de hacerle descender a los infiernos con una ruta no de El Bulli sino de tapas chinas. Por otro lado, si te quieres comer unas buenas patatas bravas y unos chocos te tienes que ir a un bar de chinos porque el resto hacen cosas como muy sofisticadas.

¿Y dentro de esta broma entra el paso de Biscúter, el leal ayudante de Carvalho, por el concurso Masterchef?
Carvalho es un tipo tierno, apátrida, escéptico, lúcido y leal. Y me interesaba reflejar que como otros muchos héroes, estos no han de ser siempre ecuánimes y justos por cómo trata de mal a Biscúter. Este participa en Masterchef porque ve el programa como una forma de relacionarse y de independizarse de la figura tutelar de Carvalho. En cambio, para ese último, el concurso es un espectáculo pornográfico y humillante.

¿Habrá un parón de Carvalho tras este libro?
Quiero probar cosas diferentes, como escribir desde otra ciudad o buscar una historia que no sea tan contemporánea. No repetirme. Creo que el arte es riesgo e intentar no repetirte. Y Carvalho para mí ha supuesto hacer algo que no había hecho nunca con muchos riesgos durante todo el proceso. En eso consiste el arte, en crear algo que sea distinto.

Por cierto, aunque Carvalho no es melómano ni cinéfilo, usted sí . Con qué música y cine lo has relacionado.
Seguro que cualquier película de John Ford, sobre todo, El hombre que mató a Liberty Valance. Y cualquier canción del cantautor francés Charles Aznavour, del que es fan, con permiso de Manuel Vázquez Montalbán.

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