Fotografía de la serie 'EntreMuros' de Bernardo Aja.
Una de las fotografías de Bernardo Aja incluida en la exposición 'EntreMuros', que puede verse en Casa de América hasta el 9 febrero. BERNARDO AJA

Bernardo Aja (Santander, 1973) vivía en Perú cuando ante él, casi de manera casual, tomó forma la idea de llevar a cabo un proyecto fotográfico en el que lleva inmerso ya veinte años de su vida. EntreMuros, que así fue bautizado, es su particular mirada de voyeur y, a la vez, artista a los decadentes hogares de varias antiguas fortunas de Latinoamérica y España y, sobre todo, a los habitantes que siguen aferrándose a ellas.

"La intención nunca fue fotografiar ni retratar familias en casas antiguas. Fue algo que salió de forma natural. Fluyó de esa manera como pasa en los buenos proyectos. No se programan, salen sin más y eso fue lo que ocurrió en EntreMuros. Yo vivía en Perú en el año 99, en Lima y empecé a toparme con estos personajes que vivían en estas casas sui generis. Empecé a fotografiarlas, tanto a ellas como a estos personajes y empecé un amalgamamiento que he estado desarrollando hasta el presente", explica el autor.

Fotografías de gran tamaño y en blanco y negro, que recorren las estancias de estas antiguas mansiones que el fotógrafo ha descubierto en países como España, Portugal, Perú, Cuba o México y que Aja espera ampliar este mismo año con nuevas instantáneas realizadas en Filipinas.

"Todos los personajes que aparecen son reales, no hay ciencia ficción. Aunque pueden parecer marcianos, son normales, aunque están dentro de una coyuntura cultural y una realidad más o menos ajena, pero que existe", señalaba durante la presentación del proyecto en la Casa de América de Madrid, donde una selección de 49 imágenes ocupan estos días las salas Frida Kahlo y Torres García.

Propietarios que dan fe de que cualquier tiempo pasado fue mejor pero no logran desprenderse del peso de esas herencias, permaneciendo atados por un hilo invisible a la nostalgia y la melancolía.

"Personajes que se mantienen insurgentes a lo establecido y que coleccionan inservibles objetos que les permiten llevar la vida al presente, un placebo que los mantiene inmersos en una realidad efímera, una vida que cobra sentido a partir de la profundidad de su propia ilusión", dicen desde Casa de América.

A la hora de fotografiar, Aja se confiesa muy meticuloso y perfeccionista. "Las cosas no ocurren de forma fortuita o al azar, siempre hay un trabajo de composición. Me gusta mucho el cine y siempre tengo muchísimas referencias cinematográficas y teatrales porque en la esencia de la composición fotográfica de mi trabajo hay un desforzamiento corporal muy importante donde ocurren situaciones que podríamos llamar surrealistas. Si es cierto que hay un acercamiento a todos los personajes que yo retrato, intento conocerlos casi de forma psicológica para poder entender el funcionamiento y la estructura familiar, y luego crear una composición".

Aja, que en la actualidad vive en México, compagina desde hace dos años este proyecto con uno nuevo, Agnosis, en el que retrata la búsqueda de personas desaparecidas en este país, que se calcula en 70.000 solo en la última década.

"Como persona sensible, como artista y viviendo en México es imposible no involucrarte en esta terrible situación de violencia, asesinatos, corriente de corrupción que desgraciadamente existe en este país. Puede sonar disonante una serie con la otra pero simplemente la misma corriente artística me ha hecho ir de un sitio a otro", relata.

Fotografía de la serie 'EntreMuros' de Bernardo Aja.