Las cifras revelan que se sigue con la tendencia "alcista" iniciada en 2012 y que, según el director general de Adecco, Francisco Mesonero,

refleja "la cada vez mayor participación de las personas con discapacidad en la esfera laboral", un hecho que "rompe estigmas tan arraigados como la inactividad y la dependencia".

Sin embargo, dichos contratos tienen una presencia "exigua" en las empresas ordinarias en las que se encuentran con "otros obstáculos", como son "unas estrategias de diversidad e inclusión aún deficitarias y un planteamiento inadecuado en el acceso al empleo de las personas con discapacidad".

"Las empresas ordinarias tienen voluntad de contratación, pero ésta sigue enmarcándose en la excepcionalidad, en el cumplimiento de la Ley General de la Discapacidad", ha asegurado Mesonero en este sentido.

El 63% de los contratos en las Islas tuvieron lugar en el ámbito protegido de Centros Especiales de Empleo (CEE) y "a pesar de que la ley concibe esta modalidad como un trampolín hacia la empresa ordinaria, se está convirtiendo en un fin en lugar de un medio".

"El reto es establecer, en los CEE, indicadores cuantificables de tránsito hacia el empleo ordinario. De lo contrario, se corre el riesgo de que, en lugar de constituir una excepcionalidad temporal, se perpetúen como una opción permanente, que choque con el cumplimiento legal", ha explicado Mesonero.