El Instituto Geológico estadounidense dijo que el seísmo, que se sintió en el vecino Singapur, tuvo una magnitud de 7,3 y una profundidad de 35 kilómetros.

La agencia meteorológica de Indonesia, que levantó la alerta de tsunami a los 45 minutos de decretarla, dijo que el temblor se situó a 10 kilómetros de profundidad.

'No hay datos de daños o víctimas todavía. Cuando se produjo el terremoto, la gente salió de la comisaría. Aún hemos de comprobar con la comisaría de Muko-Muko (el punto más cercano al epicentro) si se han producido daños', dijo Hasanudin, policía de Bengkulu, a Reuters.

'La gente entró en pánico, pero no hubo grandes movimientos hacia zonas más elevadas, aunque hubiera una alerta de tsunami', añadió.

El epicentro se situó a unos 300 kilómetros al noroeste de Bengkulu y a unos 160 km al suroeste de Padang, donde los enfermos fueron evacuados de los hospitales por seguridad, pese a las intensas lluvias.

La misma zona fue alcanzada por un seísmo más potente de magnitud 8,4 en septiembre, cuando murieron al menos 25 personas y se derrumbaron miles de casas.

Rustam Pakaya, director del centro de crisis del Ministerio de Sanidad en Yakarta, dijo también que no se habían documentado daños, aunque el seísmo se sintió con fuerza en Muko-Muko, Bengkulu, Jambi y Padang.

Indonesia sufre frecuentes temblores ya que yace en el llamado 'Anillo de Fuego del Pacífico', una zona de intensa actividad sísmica donde colisionan varias placas tectónicas.

El 26 de diciembre de 2004 un enorme terremoto de más de nueve grados originó un tsunami que mató a más de 230.000 personas en varios países de la región.