Hospital
Una mujer en una cama de hospital. GTRES

Las autoridades de Arizona están investigando la violación de una mujer que llevaba catorce años en estado vegetativo tras un accidente en el que casi murió ahogada.

La mujer estaba hospitalizada en un centro especializado en este tipo de pacientes sin ánimo de lucro, pero aparentemente nadie se dio cuenta de que estaba embarazada hasta que un día comenzó a emitir gemidos el sábado 29 de diciembre. Se había puesto de parto y dio a luz a un bebé completamente sano, algo que según los expertos es casi un milagro. Por suerte había una enfermera que se percató de lo que pasaba y ayudó. 

A día de hoy aún no hay ningún detenido por estos hechos. El centro hospitalario en el que estaba ingresada ha emitido dos comunicados defendiendo su buen hacer y asegurando que también están investigando y colaborando con la justicia, pero ya hay familiares de pacientes ingresados que se preguntan si no habrán sufrido lo mismo.

Karina Cesena, por ejemplo, comentó en una televisión local de Phoenix que desde que se supo lo que había pasado está durmiendo todas las noches en la habitación en la que se encuentra su hija, que tiene 22 años y daño cerebral. 

Otros familiares han asegurado haber notado más seguridad privada en el centro y el requisito de que todos los empleados varones entren en las habitaciones acompañados de compañeras.

El estado vegetativo es distinto al del coma o la muerte cerebral. La paciente no se puede comunicar, pero sí puede sentir dolor y requiere una monitorización especial.