Central Nuclear de Zorita
Central Nuclear de Zorita EUROPA PRESS

La central nuclear 'José Cabrera', en Almonacid de Zorita (Guadalajara), ha cumplido este mes de diciembre cincuenta años cuando afronta un momento crucial de su fase final de desmantelamiento en el que se han superado el 85 por ciento de unos trabajos que está previsto que concluyan para el 2020.

Con una producción anual de 1.000 millones de kilowatios hora por año, cifra que suponía el 20 por ciento de la demanda eléctrica de Castilla-La Mancha, fue la primera planta nuclear construida en España y después de 38 años de funcionamiento, el 30 de abril de 2006, cerró sus puertas definitivamente.

Según han confirmado desde la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA), la demolición convencional de uno de los edificios más emblemáticos de la planta, la cúpula de color anaranjado que identifica a esta planta desde lejos, empezará a mediados de 2019.

En el año 2010 la planta fue transferida la titularidad de la empresa propietaria Gas Natural Fenosa -hoy denominada Naturgy- a la empresa pública ENRESA, que desde entonces se hace cargo del desmantelamiento, el primero completo que se produce en España de forma programada y con corte de piezas radiológicas bajo agua.

La construcción de esta instalación comenzó en julio de 1965, duró tres años y costó 2.000 millones de pesetas; fue inaugurada por el dictador Francisco Franco el 12 de diciembre de 1968 y también fue la primera que se construyó en España.

En este proceso de desmantelamiento se van a gestionar un total de 104.000 toneladas de materiales. Los residuos radiactivos de baja y media actividad están siendo enviados a El Cabril, en Córdoba, mientras que el combustible gastado de la planta permanece en el Almacén Individualizado Temporal (ATI) que hay en la propia planta.

Razones burocráticas pero también del propio proceso de descontaminación han influido en que el desmantelamiento, inicialmente previsto para 2016, haya sufrido varias demoras.

También el presupuesto inicial de estos trabajos ascendía a 135 millones de euros, una cifra que se ha elevado ahora a 160 millones de euros según ha reconocido recientemente a este medio el propio director del Desmantelamiento de Zorita, Manuel Ondaro.

Cuando estén concluidos todos los trabajos, ENRESA devolverá de nuevo el emplazamiento a Naturgy para futuros usos.