Audiencia de Ciudad Real
Audiencia de Ciudad Real EUROPA PRESS - Archivo

La sentencia, consultada por Europa Press, eleva la pena solicitada inicialmente por el Ministerio Fiscal -un año y medio- porque, si bien no considera que hubo estafa, sí estima que la administración desleal nofue un delito aislado sino con continuidad entre 2010 y 2013, cuando fue responsable de la puesta en marcha de la residencia de mayores Andamarc, además de que toma en cuenta la "gravedad de la defraudación cometida".

El tribunal considera probado que Marco Reina, Daniel Ribas -y un tercer socio que vendió sus acciones- constituyeron en 2010 una sociedad con 3.000 euros de capital para promover la construcción de una residencia de mayores con servicios sanitarios y sociosanitarios, siendo administradores únicos Reina y Ribas.

Ese mismo año obtuvieron una concesión administrativa del Ayuntamiento de Ciudad Real para construir la residencia que se amplió, en una segunda fase, con un centro de día, motivo por el que en 2011 sehicieron varias ampliaciones de capital hasta 3.300.020 euros; y se firmó un crédito con Globalcaja por el 60% de la tasación, unos 9 millones de euros-.

Ese año empezaron las obras que Reina firmó con Encoman S.L. por millones de euros, aunque se reservaron partidas para subcontratar a otras empresas de control técnico, equipamiento de cocina ylavandería, y equipamiento genérico que -y sin conocimiento del resto de socios- habían sido constituidas por los dos acusados y a través de las cuales lograron facturar sobrecostes a su propia sociedad, GrupoAndamarc, de la que también eran administradores solidarios.