Maria Butina
Maria Butina, presunta agente encubierta rusa en Estados Unidos. MARIA BUTINA/FACEBOOK

La presunta espía rusa Maria Butina, que fue detenida en julio en Estados Unidos, ha accedido este lunes a declararse culpable de conspiración y cooperar con las autoridades federales y locales, según informó la cadena de noticias ABC.

En el marco del acuerdo alcanzado con la Fiscalía estadounidense, Butina ha admitido que ella, junto a otra persona a la que algunas fuentes han identificado como el republicano Paul Erickson, llegaron a un acuerdo para "conspirar" y actuar en Estados Unidos bajo las directrices de Moscú. En este proceso se habría visto implicados además un alto cargo ruso y al menos otra persona más.

El alto cargo ruso podría ser Alexander Torshin, vicegobernador del Banco Central de Rusia y aliado del presidente, Vladimir Putin. Tal y como reflejan documentos judiciales, bajo sus órdenes Butina trató de "establecer líneas de comunicación con estadounidenses con poderes e influencias sobre la política del país".

El acuerdo también señala que los cargos por conspiración podrían llevar a una pena de hasta cinco años de prisión. No obstante, el pacto alcanzado con los fiscales reduciría la condena dependiendo del nivel de cooperación de Butina, que podría ser deportada a Rusia.

La Fiscalía había acusado a Maria (transcrito también como "Mariia") Butina de conspirar con dos ciudadanos estadounidenses y un alto responsable del Gobierno ruso para influir en la política de Washington hacia Rusia e infiltrarse en un grupo de derechos de armas que se cree que es la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés).

El pasado mes de agosto, el Ministerio de Exteriores ruso denunció que la presunta espía rusa se encuentra arrestada bajo "condiciones inaceptables" y está recibiendo un maltrato impropio de los cargos por los que está siendo investigada.