El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha sentenciado este lunes que el Reino Unido tiene la capacidad de revocar el 'brexit' de forma unilateral, después de que un abogado general de la UE recomendara a la corte comunitaria dictaminar que el Reino Unido puede legalmente revocar de forma unilateral el artículo 50 de los tratados europeos.

El fallo llega la víspera de que la Cámara de los Comunes vote la aprobación del Tratado de Retirada, que ha sido negociado entre Londres y Bruselas pero requiere de la ratificación de los Parlamentos británico y europeo para ser efectivo.

El TJUE precisó en su sentencia que la revocación de la notificación en la que se informaba al Consejo Europeo de la decisión de abandonar la UE, llevada a cabo de acuerdo con los requerimientos constitucionales británicos, tendría el efecto de que el Reino Unido seguiría en la Unión Europea sin cambios en su estatus como Estado miembro. Para Luxemburgo, la posibilidad de retirar el artículo 50 existe mientras el acuerdo de retirada pactado entre Londres y Bruselas no haya entrado en vigor.

Hace una semana, el Abogado General del TJUE Manuel Campos Sánchez-Bordona ya avaló en un dictamen el derecho a cambiar de opinión de un Estado miembro que ha notificado su "intención" —no "decisión"— de abandonar la UE y revertir así el proceso de desconexión. Lo contrario, argumentó el abogado, implicaría en la práctica la "salida forzada" de la UE de uno de sus Estados miembro, que sigue siendo parte del bloque a todos los efectos.

La Justicia europea ha examinado en apenas dos meses el caso, que responde a una consulta del más alto tribunal escocés y que ha pasado bajo el procedimiento acelerado para asegurar una conclusión antes de que se consume la salida automática de Reino Unido, el 29 de marzo de 2019, dos años después de que notificara su intención de abandonar la UE.

Además de seguir "un proceso democrático de acuerdo con los requerimientos constitucionales nacionales" del país, la revocación debe comunicarse por escrito al Consejo Europeo, órgano que reúne a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE. La revocación pone punto final al proceso de salida, según el TJUE. Luxemburgo recalcó que el artículo 50 no aborda de manera explícita la posible marcha atrás y que, por tanto, ni la prohíbe ni la autoriza de manera expresa.

De acuerdo con la corte, la revocación del brexit refleja una decisión soberana de retener el estatus como Estado miembro del club comunitario, un estatus que ni se suspende ni se altera por la notificación sobre la intención de salir de la UE. Para el tribunal sería "inconsistente" con el objetivo de los tratados europeos de crear una unión más cercana entre los pueblos de Europa forzar la retirada de un país miembro que, tras notificar su intención de marcharse, decide revocar esa misma notificación mediante un proceso democrático.

El TJUE agregó que someter el derecho a la revocación a la aprobación unánime de los jefes de Estado y de Gobierno de los países, como solicitaban la Comisión y el Consejo, "transformaría un derecho soberano unilateral en un derecho condicional y sería incompatible con el principio de que un Estado miembro no puede ser obligado a abandonar la UE en contra de su voluntad".

Votación en la Cámara de los Comunes

Este domingo, el Presidente de Consejo Europeo, Donald Tusk, habló por teléfono con la primera ministra británica, Theresa May. "He tenido una llamada telefónica con la primera ministra Theresa May. Será una semana importante para el destino del 'brexit'", dijo Tusk en un mensaje en la red social Twitter, sin desvelar más detalles sobre el contenido de la conversación.

La llamada acontece también después de que el dominical británico The Sunday Times haya publicado este domingo que May tiene intención de emular a Margaret Thatcher al viajar a Bruselas para exigir un mejor acuerdo del 'brexit', en un intento por evitar la caída de su Gobierno. De acuerdo con este medio, May espera anunciar este lunes que retrasará el voto del martes 11 a fin de hacer un último esfuerzo diplomático en la cumbre europea del jueves en Bruselas.

May afronta una eventual derrota después de que algunos de sus diputados y muchos de la oposición indicasen que no apoyarán el pacto. La 'premier' necesita 320 votos para sacar adelante el acuerdo y tiene 315 diputados conservadores.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea celebran el próximo 13 y 14 de diciembre una cumbre que se centrará en la reforma del euro, el presupuesto plurianual de la UE o inmigración, aunque estos temas podrían quedar eclipsados por el 'brexit' si el Parlamento británico dice "no" al acuerdo. El Consejo Europeo tampoco ha proporcionado información adicional sobre la conversación.

Protestas del UKIP y laboristas en Londres

Seguidores del eurófobo Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) y simpatizantes laboristas marcharon este domingo por separado por el centro de Londres, dos días antes de que el Parlamento británico vote el acuerdo del 'brexit'. La manifestación denominada La traición del 'brexit', organizada por el UKIP y presidida por el controvertido activista de extrema derecha Tommy Robinson, tuvo lugar en la plaza del Parlamento.

Para contrarrestar la presencia de este grupo en Londres, otra organizada por 'Momento', integrado por bases laboristas, también tuvo lugar por las calles de la capital en contra del UKIP. Una portavoz de 'Momento' estimó en 15.000 los asistentes de su organización, pero la Policía no ha podido confirmar este número. "Hoy es un fuerte revés para Tommy Robinson y sus políticas de odio. Incluso con la maquinaria del UKIP, apenas ha podido reunir a unos pocos miles de seguidores en las calles, mientras que nosotros movilizamos a cerca de 15.000 en una marcha contra su racismo", afirmó la coordinadora de "Momento", Laura Parker.

Por su parte, el portavoz de Economía del Laborismo, John McDonnell, declaró a los medios que la marcha de Robinson no es por el 'brexit', sino que se trata, dijo, de la manifestación de un grupo de "extrema derecha disfrazado con trajes y pretendiendo ser respetables".

Se espera que el acuerdo del 'brexit' no sea aprobado en la votación del próximo martes en la Cámara de los Comunes. Diputados conservadores euroescépticos y muchos de la oposición, entre ellos los democrático-unionistas de Irlanda del Norte, han dejado claro que votarán en contra del pacto, lo que hace casi imposible que May lo pueda sacar adelante, ya que para ello necesita el respaldo de 320 parlamentarios y solo tiene 316 en los Comunes.

El pacto ha generado rechazo entre los diputados por la "salvaguarda" pensada para evitar una frontera entre la República de Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte. Esa salvaguarda prevé que el Reino Unido permanezca en la unión aduanera y que Irlanda del Norte también esté alineada con ciertas normas del mercado único, salvo que Londres y Bruselas presenten una solución alternativa para la frontera o hasta que establezca una nueva relación comercial entre ambas partes.