Así lo acuerda el fiscal en un escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, en el que subraya "lo extraño" de los hechos investigados, que podrán hacer llegar "a las sospechas y conjeturas que cada uno tenga por conveniente" de la existencia de cohecho y malversación de caudales públicos, aunque sostiene que no alcanzan la categoría de "indicios" para continuar con la investigación penal.

El ministerio público considera que está acreditada la abstención de Belmonte en el pleno que posibilitó la llegada de Luis Barcala (PP) como alcalde de Alicante en abril de 2018; que la contratación de Redondo como asesor fue a primeros de mayo y que fue cesado por el primer edil cuando trascendió públicamente a través de la prensa la actividad que el exasesor había desarrollado junto con la edil así como unos posibles cobros en B por actividades profesionales.

En esta línea, tras instruir las diligencias, el fiscal se declara "asombrado" por las circunstancias de la contratación como asesor con dedicación exclusiva de Redondo, de su actuación como asesor y de su cese -con salario mensual de 2.513 euros mensuales-, por indicación directa de Barcala, sin currículo ni cualificación profesional y sin ser miembro del PP y porque en ese periodo de trabajo, un "escaso tiempo", además de fotografías, acompañó a Belmonte, que no tenía derecho a asesor, "lo que no hizo con su concejal".

No obstante, considera que esta secuencia no alcanza la categoría de indicios para proseguir la investigación. Fiscalía incoó diligencias a raíz de una denuncia de la portavoz del grupo municipal socialista en el consistorio, Eva Montesinos, a raíz de las informaciones publicadas sobre que el asesor de Infraestructuras del consistorio, Miguel Ángel Redondo, tenía vinculación con la edil no asdcrita. Ediles de Compromís, Guanyar y Cs completaron la denuncia con informaciones que apuntaban a una posible relación entre el nombramiento del asesor y el voto de Belmonte en la investidura.

NEGÓ QUE DIJERA SER SU ASESOR

El asesor, en su declaración ante Fiscalía, aseguró que le asignaron una mesa en Urbanismo, con dedicación total, y que la edil Belmonte mostró su interés en acompañarlo a visitas que tenía programadas, al tiempo que negó que hubiera ido diciendo que era su asesor y que era ella la que mandaba en el consistorio.

También reconoció que nunca acompañó a su edil a ningún acto oficial y que en este área "estuvo presente en alguna ocasión en reparaciones de baches por indicación de su concejal, realizando también actuaciones en materia de jardines y realizando fotografías que entregaba el gabinete de alcaldía para dar fe de que había realizado la misión".

El exasesor declaró que no le dio la mayor importante al hecho de ir acompañado por Belmonte "a pesar de que conocía, como todo el mundo, que había contribuido con su voto a la elección del nuevo alcalde". Por su parte, el edil de Infraestructuras, Israel Cortés, declaró que Redondo estuvo trabajando en su departamento pero no lo pidió ni lo conocía con anterioridad, ni le solicitó que acompañase a Belmonte a ninguna actuación.

Asimismo, el fiscal tampoco cree que haya base ni indicios de que Redondo pudiera haber cometido delito fiscal por percepciones económicas ilícitas de Ciudadanos.

Consulta aquí más noticias de Alicante.