Deutsche Bank
Un grupo de investigadores se prepara para entrar en la sede de Deutsche Bank en Fráncfort. EFE/ Armando Babani

La Policía alemana ha registrado las oficinas del Deutsche Bank, incluida la sede de la entidad, por sospechas de blanqueo de dinero. La investigación se ha realizado en seis edificios propiedad de Deutsche Bank en las localidades alemanas de Fráncfort, Eschborn y Gross-Umstadt.

En el registro del mayor banco privado de Alemania han participado unos 170 empleados de la Fiscalía de Fráncfort, de la Oficina Federal de Investigación Criminal, inspectores fiscales y de la Policía. Investigan a dos empleados del Deutsche Bank y a otros responsables de la empresa. 

Este caso está relacionado con los datos proporcionados por los Papeles de Panamá, que levantaron las sospechas de que el Deutsche Bank pudo ayudar a clientes a crear empresas tapadera en paraísos fiscales. "Daremos más información a su debido tiempo. Estamos colaborando totalmente con las autoridades", subrayó una portavoz de Deutsche Bank.

Según explicó la Fiscalía de Fráncfort, las investigaciones se centran en dos empleados del banco, de 50 y 46 años de edad, así como en otros trabajadores "no identificados previamente" bajo la acusación de lavado de dinero.

"Tras evaluar los datos disponibles en la Oficina Federal de la Policía Criminal de los llamados "Offshore Leaks" y "Papeles de Panamá", surgió la sospecha de que Deutsche Bank ayudó a sus clientes a fundar empresas "offshore" en paraísos fiscales", indicaron las autoridades, señalando que, de este modo, solo en 2016, unos 900 clientes con un volumen de negocios de 311 millones fueron atendidos por una empresa del grupo con sede en las Islas Vírgenes Británicas.

En este sentido, la acusación señala que no se cumplió el deber de informar de las suspensiones que afectan a las empresas 'offshore' involucradas en la evasión fiscal y sus beneficiarios antes de la publicación de los 'Papeles de Panamá' en abril de 2016, a pesar de que desde el principio de sus respectivas relaciones de negocio existían evidencias suficientes para ello.

Las acciones de Deutsche Bank llegaban a caer este jueves un 4,88% en la Bolsa de Fráncfort, aunque a media sesión recuperaban parte del terreno perdido y cotizaban con un descenso del 3,10%, en 8,33 euros por título.