Decenas de personas cenaban el pasado miércoles en el Terakawa Ramen, un restaurante asiático del barrio un universitario de Philadelphia (Estados Unidos), cuando dos personas entraron: uno esgrimía un cuchillo y gritaba en árabe y el otro llevaba la camiseta cubierta de sangre. Los comensales entraron en pánico y salieron gritando... pero todo era una broma pesada.

El vídeo de la 'broma' fue luego compartido en un canal de Instagram dedicado a este tipo de contenidos, pero luego fue eliminado. A pesar de ello, la Policía lo conserva como prueba y está buscando a los responsables. Según los medios locales, van a ser acusados formalmente.

"No tiene nada de divertido", dijo John Walker, de la Policía de Philadelphia, a la cadena CBS. Una testigo, Leah Chen, dijo que "no estaba segura su era un cuchillo o una pistola, pero lo que hice fue esconderme bajo la mesa porque estábamos a aproximadamente un metro de distancia de ellos". "Parecía muy real. Broma o no, al final están poniendo la vida de la gente en peligro. No tiene gracia", sentenció la joven.