La plan de gestión de residuos orgánicos de la Diputación de Álava ha triplicado las instalaciones que permiten separar los restos de alimentos y poda con respecto a 2016, según ha destacado la institución foral, que, no obstante, ha advertido de que "sigue siendo necesario un importante esfuerzo ya que cerca del 47% de la basura que se deposita en el contenedor gris podría gestionarse como residuos orgánicos".

La Diputación ha presentado este martes el balance sobre la implantación de la gestión de la fracción orgánica en Álava. Los responsables forales han remarcado que "uno de los esfuerzos más importantes" del Departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Álava en materia de residuos ha sido el impulso de la separación y gestión de los residuos orgánicos, sobre todo restos de alimentos y poda, en los pueblos alaveses.

De este modo, en función de los datos que han aportado, se ha multiplicado por tres el número de instalaciones de gestión de biorresiduos. En concreto, se han instalado más contenedores marrones y se ha triplicado también la población rural que separa la basura orgánica en sus casas mediante compostadoras individuales o comunitarias.

El diputado foral de Medio Ambiente, Josean Galera, ha resaltado que se ha dado "un paso cualitativo" en la gestión de los residuos orgánicos, como restos de preparación de comida, sobrantes de alimentos o restos de poda, pero "aún hace falta un esfuerzo mayor porque en Álava seguimos depositando, por error, parte de la basura orgánica en el contenedor gris".

Según ha advertido, cerca del 47% del peso de la recogida en masa, la denominada fracción resto, es consecuencia de residuos orgánicos no recogidos selectivamente.

En cualquier caso, Josean Galera ha felicitado a las Cuadrillas alavesas que han logrado implantar, de modo progresivo, los sistemas de gestión de residuos orgánicos más apropiados para las necesidades de su población, así como a la ciudadanía alavesa que, en estos últimos dos años, "se ha unido al carro del reciclaje y ha empezado a compostar o gestionar el resto de sus alimentos o de las labores de jardinería".

"Una línea que confío en que continúen sus vecinos y vecinas", ha confiado el diputado, que ha explicado que, para facilitar esta implantación, la Diputación Foral de Álava ha puesto a disposición de las entidades locales ayudas económicas que, desde el pasado ejercicio, han supuesto una inversión de 250.000 euros.

Las ayudas llegan después de la Diputación haya elaborado un plan individualizado para cada Cuadrilla, con el objetivo de que las infraestructuras, planes y metodologías de implantación de la gestión de los residuos orgánicos se adapten a las necesidades propias de cada territorio.

CASI 9.000 USUARIOS

Este año 2018, se han alcanzado las 1.766 instalaciones que permiten la gestión de la basura orgánica, frente a las 567 que había en 2016, en referencia a compostadoras domésticas, compostadoras comunitarias o contenedores marrones.

La cifra de vecinos que utilizan actualmente compostadoras y contenedores de orgánica bajo llave supera ya las 9.000 personas, frente a la cifra de 2016, cuando 3.549 participan en este tipo de recogida selectiva de orgánica.

Según el balance foral, la mejora también ha sido "llamativa" en el caso de los "grandes generadores", como supermercados, tiendas de alimentación o comedores públicos. En concreto, se ha pasado de los 86 que reciclaban fracción orgánica en 2016 a los 278 actuales.

"Todo ello nos ha llevado a mejorar los resultados globales de recogida selectiva en el caso de la fracción orgánica", ha celebrado el diputado foral, quien ha apuntado que, en dos años, en Álava se han recogido de forma selectiva casi 2.000 toneladas más. A estas cifras, ha añadido, se suma la basura orgánica que no ha llegado a los contenedores porque se ha compostado en origen".

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