Hacerse con un espacio en la red de redes ya es casi tan importante como un letrero luminoso o un escaparate atractivo. Cortix, una firma de soluciones digitales, lo sabe. Por ello se acaba de instalar en Valencia, donde ya tiene 200 clientes, y está a tres meses de abrir en Alicante. Su director aquí, Ignacio Domínguez, apuesta por ir más allá del mero diseño.

¿Qué requiere una web?

Tiene que ser representativa de su sector de actividad, impactar visualmente  y ser ligera; es decir, que no supere los cinco o seis segundos en descargarse. Si va más despacio, el internauta la cierra y se va a otra. Además, debe ser intuitiva, no sólo para expertos.

¿Cuál es su vida natural?

Cuatro años. Aun así, se deben hacer modificaciones continuas, no tiene sentido que esté siempre con los mismos contenidos

¿Cómo consiguen visitas para sus clientes?

Normalmente, las búsquedas se hacen con motores (Google supone el 85%). Nosotros posicionamos la página por actividad y zona más que por el dominio, que no sirve de mucho si la marca no es conocida.

¿Apuestan las empresas de la Comunitat por la Red?

Hoy la gente es muy receptiva. Hace diez años, Internet era una nueva tecnología, pero hoy está asentada y es algo en lo que todos creen.

¿Cuánto puede costar un servicio integral estándar?

Depende del tipo de web, sus servicios, si está en varios idiomas… Un paquete integral parte de 5.000 €.

BIO

Madrileño, de 32 años, dirige la firma de soluciones digitales Cortix en la Comunitat.