Alba y Alexa, en 'First Dates'.
Alba y Alexa, en 'First Dates'. CUATRO

En First Dates hay citas en las que nada más entrar en el restaurante, el espectador ya sabe cómo irán, si volverán a quedar, si conectan, si no pegan... pero la de este jueves entre Alexa y Alba tenía todas las papeletas para que saltaran chispas, pero de pasión. En una de las cenas más sexuales que se recuerdan en el programa de Cuatro, ambas comensales no pararon de lanzarse miradas con mucha intención, y es que la lengua bífida de Alexa y sus trenzas cautivaron a Alba desde el principio.

Alexa se presentó como "una chica bastante complicada, hay que saber llevarme porque si no lo haces te voy a desquiciar". Y al primero que desconcertó fue a Carlos Sobera al confundirle con Karlos Arguiñano: "Mi madre ve todos tus programas de cocina", le dijo la catalana al presentador, y por su lengua bífida: "Me la he hecho fuera de España", comentó. Carlos grabó sus movimientos con la lengua para que lo viera su cita en el móvil.

Nada más entrar, Alba cautivó a Sobera con sus ojos, y ella, lo primero que pidió fue un chupito para tranquilizar los nervios y se presentó: "Soy bisexual, pero busco una chica que me llame la atención, que me guste, que me atraiga sexualmente. Me gustan tatuadas, pecho plano o tetas de goma... es que no tengo un prototipo, me puede gustar cualquiera", reconoció la también barcelonesa. Sobera le enseñó el vídeo de su cita y dijo que "yo la conozco, sobre todo por las trenzas", afirmó sin dudarlo. En ese momento apareció su compañera que comentó: "Nos hemos visto en el tren y le iba a pedir el número de teléfono porque me había fijado en su pelo corto y en sus morritos que a mí me ganan mucho, pero ya no hace falta", reconoció Alexa entre risas.

Cine para adultos

Ambas se fueron a su mesa, y Alba le preguntó a Alexa por su condición sexual: "Creo que todo el mundo es bisexual y luego cada uno tira por donde quiere. Yo he llegado a un punto que no aguanto más a los hombres porque estuve trabajando para cine de adultos y el mundo erótico, me queme mucho con el sexo masculino así que me considero lesbiana", afirmó contundente la catalana.

Se fueron al reservado a tomar el postre, y allí comenzaron a dar rienda suelta a su pasión con besos en el cuello, en la boca... "La he visto una chica muy erótica y eso me encanta, morbosa, besa muy bien y es pasional, me encanta", apostillaba Alexa. En la sala donde deciden si tienen una segunda cita, no pararon de besarse y, por supuesto, afirmaron que volverían a verse para "seguir coñociéndonos".

A la salida del restaurante, en la barra, abrieron una de las bolas sorpresa que dan a los comensales, y en el papel ponía que se dieran un beso de tornillo, que no dudaron en hacerlo ante la mirada de camareras, presentador y espectadores.