Theresa May y Jean-Claude Juncker
La primera ministra británica saluda al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. EFE

 La primera ministra británica, Theresa May, admitió este jueves que la Unión Europea  y el Reino Unido estudian extender el periodo de transición del brexit durante "unos meses" para garantizar que no habrá una frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

Este periodo transitorio está ahora fijado desde el 29 de marzo de 2019, fecha prevista de salida, hasta el 31 de diciembre de 2020.

May se pronunció así después de que ayer los jefes de Estado y de Gobierno de sus socios de la UE constatasen que no se han dado avances decisivos como para cerrar el acuerdo en octubre como se preveía, por lo que las negociaciones continuarán en las próximas semanas.

A su llegada a la segunda jornada de cumbre europea en Bruselas, May explicó que se han hecho "buenos progresos" tanto en el acuerdo sobre la salida como para establecer la relación futura entre ambas partes.

Sin embargo, dijo, aún no han acordado un mecanismo para garantizar que no se creará una frontera entre la británica Irlanda del Norte y la República de Irlanda (país de la UE) cuando termine el denominado periodo de transición si para entonces no ha entrado en vigor un nuevo acuerdo de asociación entre la UE y Londres.

"Una idea nueva ha emergido y es crear una opción para extender el periodo de implementación durante unos meses. Sería solo una cuestión de meses", dijo May.

Si bien la primera ministra británica confió en que finalmente no sea necesaria esta ampliación: "el punto es que no se espera que esto tenga que ser usado porque estamos trabajando para asegurar que tenemos esa relación futura en marcha para el final de diciembre de 2020".

May agregó que Londres y Bruselas están trabajando para que no haya separación entre el final del período de transición y la futura relación entre el Reino Unido y la Unión Europea.

"Pero si lo hay queremos asegurar que no haya un frontera dura en Irlanda del Norte", dijo.

Por su parte, el jefe de Gobierno de Luxemburgo, Xabier Bettel, señaló que "el 29 de marzo es 'game over'", en referencia a la fecha en la que se oficializará el divorcio entre el Reino Unido y la Unión Europea (UE).

"Todos estamos unidos detrás de Michel Barnier", dijo respecto al trabajo del negociador europeo para el "brexit" Bettel, quien añadió que "el Reino Unido sabe cuáles son los problemas".

"Se tienen que mover", subrayó el primer ministro de Luxemburgo.

También se pronunció sobre el "brexit" a su llegada a la cumbre el primer ministro danés, Lars Lokke Rasmussen, quien indicó que los líderes "están de acuerdo en que hay que encontrar una solución en beneficio de todos", y que hay que pedir a los negociadores de ambas partes "que trabajen y sean creativos" para dar con una respuesta satisfactoria.

El primer ministro belga, Charles Michel, por su parte, subrayó que los Estados miembros están decididos a ser "positivos", pero a la vez "firmes" para que en el futuro no exista una competencia desleal entre las empresas británicas y europeas.