Un joven boliviano de 31 años fue detenido ayer como presunto autor de un delito de quebrantamiento de condena. Los agentes lo encontraron en la cafetería Sol y Luna, sita en la calle Urzáiz, cuando iban a hacer entrega de una notificación de cese de actividad ordenada por la Xerencia de Urbanismo.

En ese momento, en el interior del local se encontraban dos personas jugando a las cartas por lo que la Policía Local se dirigió a ellos para que abandonasen el establecimiento. Entonces comprueban que uno de ellos era el marido de la propietaria que tiene una orden de alejamiento de ella en vigor, por lo que fue detenido.

Este matrimonio fue el que a finales de 2007 denunció a la Policía Local por una supuesta agresión, algo que fue desmentido por el juzgado.

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