Gran Hermano VIP
Carlos Lozano, Mónica Hoyos y Miriam Saavedra en 'Gran Hermano VIP'. TELECINCO

El presentador Carlos Lozano protagonizó anoche uno de sus momentos más tensos en televisión, cuando entró en la casa de Guadalix, morada de los concursantes de Gran Hermano VIP, para hablar con sus dos exparejas: Mónica Hoyos (madre de su hija) y Miriam Saavedra, su última relación.

Pero el encuentro no sirvió para acercar posturas, ni mucho menos. La primera parte fue bien, con Lozano y la peruana Miriam Saavedra charlando con diferencias pero de forma moderada, e incluso llegando a una suerte de reconciliación con beso incluido.

La bronca y los gritos llegaron cuando fue el turno de que el presentador se encontrara con su exmujer, Mónica Hoyos. Los gritos y las descalificaciones fueron la tónica de esa conversación, en la que Lozano afirmó cosas como "llevas 14 años jodiéndome la vida".

"Eres un sinvergüenza", "no me chilles", eran las respuestas más habituales de Mónica Hoyos, que llegó a dirigirse a la cámara para pedir a la hija de ambos, de 14 años, que apagara la tele. "No, déjala encendida", le contradecía Lozano.

"Eres una manipuladora y toda la vida has sido una mentirosa", seguía acusándola Lozano, que le espetó que "nunca lo has superado" y "no quieres asumir que yo contigo sólo tengo que hablar de una cosa", en relación con su ruptura y la escasa relación que tienen, sólo mantenida por su hija en común.

La tercera parte de la gran discusión llegó con la entrada y por tanto la estancia en la misma sala, de Miriam Saavedra, Lozano y Hoyos.

"Qué mentirosos" y "yo con los sinvergüenzas no me siento", decía Hoyos cuando el Súper les invitaba a sentarse para hablar más relajados, intento que fue ignorado.

En el cénit de la discusión, Miriam Saavedra se dirigía a Hoyos para decirle: "Eres el diablo en persona, diabla, satanás".

Tras la discusión Mónica Hoyos y Miriam Saavedra regresaban a la casa, donde la mayoría de los concursantes hacen piña con Hoyos, apartando a Saavedra, algo que no parece compartir la audiencia, que la salvó en la pasada gala de expulsión, ni las redes sociales, que no se creen el drama que dice vivir Mónica Hoyos.