Una tigresa sufrió un ataque de convulsiones en mitad de un espectáculo que tuvo lugar el pasado 23 de septiembre en un circo en la ciudad rusa de Magnitogorsk (Rusia).

Tras saltar a través de unos anillos de fuego, el animal comenzó a hacer movimientos raros y luego empezó a sufrir espasmos sobre la barrera de la arena del circo.

Al verlo, el domador tocó a la tigresa varias veces con una vara de acero, tras de lo cual la arrastró por la cola y ordenó a sus asistentes traer agua, pero el animal seguía sin responder.

Parte del público comenzó a manifestar su indignación al ver tal espectáculo y reclamó el boicot contra el circo.

Sin embargo, el domador se defendió en la prensa rusa diciendo que el animal solo había sufrido un espasmo muscular.