Ginecólogos de cuatro universidades de Roma han desatado la polémica en Italia al afirmar en un documento que, en el caso de que un feto de muestras de vida tras la interrupción de un embarazo, debe ser reanimado aunque la madre sea contraria, ya que a su juicio prevalece el interés del neonato.

Los ginecólogos en cuestión son los directores de las clínicas de ostetricia de las universidades La Sapienza y Tor Vergata (públicas), y Campus Biomedico y Sacro Cuore (católicas), según informó este martes la prensa local.

Un feto en extrema prematuridad tiene que ser tratado como cualquier persona en peligro

Los cuatro, reunidos este sábado en el hospital Fatebenefratelli de Roma (de los Hermanos de San Juan de Dios), analizaron cuál es la edad de gestación bajo la cual no se debe reanimar un neonato prematuro extremo. Según el director de la clínica de ginecología de Tor Vergata, Domenico Arduni, si hay respiración y frecuencia cardiaca, respuesta de movimiento a los estímulos y los tonos musculares justos, hay que intentar salvar al feto.

"Un neonato en extrema prematuridad tiene que ser tratado como cualquier persona en peligro y asistido adecuadamente", precisó, y recordó que tras el momento del nacimiento, la ley atribuye plenos derechos a la vida y a la asistencia sanitaria.

El profesor Arduini añadió que lo anterior es "válido" incluso en el caso de un feto vivo tras un aborto terapéutico. Según Arduni, el médico debe intervenir para reanimarlo "aunque la madre no esté de acuerdo", ya que prevalece el interés del neonato, agregó. En el documento aprobado señalan, no obstante, que si el médico se da cuenta de que los esfuerzos son inútiles hay que evitar el ensañamiento terapéutico.

Normativa italiana

El texto ha desatado una gran polémica, puesto que se suma a la discusión que desde hace semanas se lleva a cabo en el país sobre la ley del aborto y la revisión de la misma que solicitan algunas fuerzas sociales.

La norma que regula el aborto en Italia, la Ley 194 de 1978, no fija un plazo límite para practicar el aborto terapéutico, aunque en la práctica no se extiende más allá de las 24 semanas. La interrupción del embarazo se autoriza si corre peligro la vida o la salud física o mental de la madre. Antes de los 90 días está autorizado el aborto voluntario.