"Es un dolor que me ha hecho sufrir durante todo el torneo. Es un dolor que tuve más intenso en el segundo o tercer partido y después mejoré un poco", indicó en rueda de prensa, después de verse obligado a decir adiós por lesión a su defensa del título en Nueva York.

El balear se vio sorprendido por el regreso de una molestia en su rodilla derecha que le llevó a pedir en varias ocasiones asistencia médica y unos vendajes que no solucionaron el problema. "Hoy en el primer set he sentido algo y he intentado seguir, pensaba que iba a mejorar pero no ha sido así", comentó.

El número uno del mundo decidió poner fin a su partido después de encajar también el segundo set, ante un Del Potro que sin duda exigía el cien por cien que su rival no podía dar. Nadal explicó el riesgo físico de haber seguido jugando, pendiente de una recuperación que tiene como primer objetivo llegar a la Copa Davis de la próxima semana, en semifinal contra Francia.

"He intentado mantenerme en pista, era difícil decir adiós, pero tenía que tomar la decisión, que era muy difícil para mí. Sentía mucho dolor, odio retirarme, pero estar un set más hubiera sido un problema más grande", apuntó.

(EUROPA PRESS DEPORTES)