Un single sin promesa ni intención de disco es lo nuevo de Bebe. Y se llama: Corazón.

De rosa y con unos pendientes enormes, del tamaño de los mejores corazones y el indicativo del giro, nos atiende como siempre, con la verdad y la honestidad como cara que no oculta.

¿Prefiere presentar single a disco?
A mí me encanta. Porque es mucho más tranquilo y no se pierden canciones, que eso a mí me fastidia mucho. El disco te hace ir mucho más a la carrera y además hacer singles es volver un poco a como se hacía la música antes. Se sacaban singles o LPs de 5 canciones. Me gusta porque te centras en la canción y en el vídeo, en la estética.

Por cierto: vaya cambio de estética, tanto en el vídeo como en su look...
Tenía ganas de colores. Haces una mirada a cada disco y lo pide el cuerpo. Cambio de piel era mucho más limpio y neutro y me apetecían mucho más los colores porque la canción de Corazón lo pedía, los ritmos también, que son reguetón y lo voy a seguir usando.

Lo dijo y lo ha cumplido. ¿No hay género que se le resista?
El flamenco se me resiste, por ejemplo. Pero me gusta probar. Una de las cosas bonitas de la música es hacerla tuya, no pretender hacer lo que hacen los demás. En este caso se trataba de que la música latina me aportara y poner mi parte.

¿Parece que está mal nacer hombre? Lo dijo usted hace poco...
Sí, lo dije, es que es lo que parece. En la gasolinera que voy uno de los señores que trabaja allí me dijo te tengo que dar las gracias, porque eres de las pocas que ahora defiende al hombre. Y es que no entiendo qué es lo que está pasando, que es que no es defender ni no defender, no lo comprendo.

Y a usted no le pueden decir nada, cantó Malo, Ella...
Bueno, me pueden decir lo que quieran.

Ya, pero que usted cantó temas muy feministas cuando no lo era tan habitual...
Es que no creo en los radicalismos y me han educado en la igualdad. Las cosas que se han conseguido para las mujeres han sido por ellos también. Es ridículo el comportamiento que se está teniendo. La vida es mucho más bonita y más alegre con los hombres.

Yo no quiero un mundo solo de mujeres...
Ni yo, que nos ponemos muy pesadas. Y qué intensidad... Hay que entenderse. Las cosas se han construido gracias a ellos también.

Se atreve también con el rap, lo ha hecho con Costa en Ficción....
Me encantaba. Soy muy fan de Costa. Llegó el momento en que dijimos ¿nos juntamos o qué? Y ha sido un encuentro maravilloso. Es un tipo muy honesto y bárbaro con las letras pero es que la vida es bárbara. Dice la verdad, si le critican por la canción de Diablo, hay que entender que no habla de sí mismo, habla del diablo. ¿Hay que ser más explícito todavía?

¿Dónde queda entonces la poesía?
Claro, pero es que hay que decirlo. No se debe decir sin más: las letras han sido prohibidas. Yo creo que, y está en vuestra mano, hay que explicar y abrir la mente a la gente. Me encanta Ficción porque tiene una voz muy bonita y está brutal. Si fuera por algunas personas, siempre haríamos lo mismo.

El cambio del anterior disco a Corazón es brutal. Incluso hablábamos entonces de que se había muerto un poco..
Es que la muerte de la vida es luego, cuando lo asumes, al final, y todo el que se muere vive dentro de ti. La inmortalidad es eso: lo que recuerdes de la persona que se ha ido.  Tú los mantienes vivos y ellos te mantienen viva. Y la tristeza hay que alejarla, que es lo justo y lo que hay que hacer. Yo tengo una niña. Morirse por dentro un poco no es más que para salir a vivir. Y nos pasa a todos. Hay que ir asumiéndolo.

¿Su color actual cuál es?
Todos los colores: el rosa, el amarillo, el azul.

¿Le gusta Corazón a su hija?
Tiene mucho que ver en esta canción. Cuando vio el vídeo me dijo: yo quería haber estado... Me apetece mucho que le guste y que ella cante y que baile mis canciones.. Ella es mi hija, es lo más importante. Yo le digo muchas veces: menos mal que estás tú. Se lo digo desde pequeña. Y ella me lo dice: menos mal que estoy yo, ¿verdad? ¿a que soy tu medicina? Es que lo es y se lo digo, y hay que decírselo, es la verdad.

Así es: cuántas veces se levanta uno por ellos...
Sí, se te quita todo. Los dramas los cortas: unos días y ya está, que tengo una hija y muchas cosas que hacer.

Regodearse en los dramas no, pero llorar es importante. Tenemos derecho, ¿no?
Yo lloro mucho y se lo digo a mi hija: que nadie te diga que no llores. Y lloramos juntas muchas veces. Cada vez que nos separamos, por ejemplo. Pero claro tampoco le dejo que se pase, y cuando se pone con chorradas también se lo digo: no te pases, que yo también he tenido 8 años. Yo lloro y me emociono mucho. Me emociona cualquier cosa: imagen, palabras, momentos.... Es necesario. Eso sí, yo lloro en mi casa y a mi rollo, a mi aire.

¿Qué hay en usted de soledad?
Todos necesitamos la soledad, y cuando no la tengo por el estrés, siento que la necesito. Soy un poco huraña. Me gusta mucho la gente y el caos, pero también mi silencio. Necesito compenetrar el caos con el silencio. Hay noches que trabajo porque es mi momento de soledad.

¿A qué le ha perdido el miedo?
A levantarme. A caerme y levantarme. Y me he quitado pudores y prejuicios conmigo misma. Al finas nos creamos nuestro tabúes. Somos nuestras peores censoras.

Dice que se acuerda de cuando tenía 8 años, ¿cómo era?, ¿qué queda?
Claro, fue cuando llegué a Zafra. Y yo era muy parecida a como soy ahora. Soy de familia numerosa, y eso hace que te busques tu hueco. Me encantaba estar con mis hermanos pero también estar sola; así que como ahora. Y mis amigos de cuando era pequeña los mantengo. Mi mejor amiga es como mi hermana. A veces necesito decirle: oye, me estoy liando. Y que me digan la verdad: sí, te estás liando.

¿Qué es con lo que más se lía?
Con muchas cosas, Paula, cariño, yo me lío con muchas cosas.