Tren de Media Distancia (regional) de Renfe
Tren de Media Distancia (regional) de Renfe RENFE - Archivo

Renfe mantendrá el monopolio de los trenes de Cercanías y Media Distancia durante al menos quince años más, a pesar de que el transporte ferroviario de viajeros se abrirá a la competencia en toda la UE a finales de 2020.

La compañía ferroviaria pública recibirá además una compensación estatal de unos 1.000 millones de euros al año debido a que es considerado servicio público.

El Gobierno encarga a la operadora prestar estos servicios, con los que garantiza la movilidad y vertebración del país, a cambio de una subvención para que atienda el coste de explotación que no cubre el precio del billete. El nuevo contrato-programa se rubrica para diez años, con posibilidad de que se prorrogue cinco ejercicios más.

La firma de este documento permite a Renfe poner en marcha los nuevos servicios ferroviarios públicos de Cercanías y Regionales, como el AVE Madrid-Cuenca para el caso de los denominados viajeros recurrentes, los que realizan diez veces un mismo trayecto en quince días, que podrán contar con 'bonos multiviaje' a menor precio, lo mismo que la conexión convencional Madrid-Salamanca.

Además, otros enlaces aumentarán el número de frecuencias, como son el Castellón-Vinarós, el Alicante-Villena, la relación Vigo-Tuy y el denominado metro-tren de Córdoba.

El ejercicio de la prórroga de cinco años dependerá del cumplimineto de unos objetivos mínimos del servicio, como con la puntualidad, la calidad, fiabilidad, limpieza, seguridad y atención al viajero. 

Una vez firmado el contrato-programa, Renfe sólo tendrá que afrontar competencia en el AVE y Larga Distancia cuando en 2020 se liberalice el transporte en tren y otros operadores privados entren en el negocio.

En cuanto a los trenes catalogados como servicio público, el Gobierno puede mantener el monopolio gracias a la normativa europea, la cual, habilita a los Estados a encargar estos servicios sin competencia al operador dominante hasta el año 2024.

A partir de ese año, los países europeos ya no pueden adjudicar directamente estos tráficos de Cercanías y Regionales, pero sí prorrogar su encomienda a la empresa que los explote en esa fecha. De esta forma, Renfe podrá alargar su operación en monopolio más allá de los quince años inicialmente acordados.