El presidente de EE UU, George W. Bush, ha reconocido en su último discurso sobre el Estado de la Unión, que el país se encuentra en "un momento de incertidumbre" económica y ha pedido a los ciudadanos confianza en el futuro. Bush trató de tranquilizar a la población al asegurar que el plan de reactivación que aprobará el Congreso evitará la recesión económica y permitirá la llegada de un "futuro próspero".

El discurso, de unos 45 minutos, tuvo sabor de despedida

El discurso, de unos 45 minutos, tuvo sabor de despedida para Bush, pues se trata de la última vez que se subía al estrado para presentar ante las dos cámaras del Congreso sus prioridades legislativas para el año.

La economía fue, por tanto, un tema fundamental, en un momento en el que Estados Unidos se equilibra al borde de una recesión, y Bush reconoció que en todo el país "hay preocupación sobre nuestro futuro económico" pero "a largo plazo, los estadounidenses pueden tener confianza sobre nuestro crecimiento económico". Por ello, urgió al Congreso a aprobar rápidamente el paquete de estímulo fiscal por valor de 150.000 millones de dólares, que tiene como objetivo evitar que Estados Unidos caiga en una recesión.

El futuro económico del país depende cada vez más del libre comercio, argumentó Bush, que pidió al Congreso la aprobación de los Tratados de Libre Comercio (TLCs) con Colombia, Panamá y Corea del Sur. Bush hizo énfasis especial en el acuerdo con Bogotá: "Si no aprobamos este acuerdo, envalentonaremos a los que esgrimen el falso populismo en nuestro hemisferio", dijo.

Irak y el cambio climático

El presidente americano afirmó que su estrategia en Irak ha logrado unos resultados que pocos podrían haber imaginado y afirmó que "Al Qaeda está en retirada" en Irak. El presidente destacó la reducción de la violencia en el último año y que los enemigos del país mesopotámico "han recibido un golpe duro". Dijo, además, que cabe esperar "combates difíciles", pero que las tropas de Estados Unidos están pasando "de dirigir operaciones a colaborar con las fuerzas iraquíes a, eventualmente, una misión de supervisión protectora".

EE UU hará frente a aquellos que amenazan a nuestras tropas

Al Gobierno de Teherán, al que Estados Unidos acusa de dar respaldo militar a las milicias chiíes en Irak, Bush adviritó que su país "hará frente a aquellos que amenazan a nuestras tropas, apoyaremos a nuestros aliados y defenderemos nuestros intereses vitales en el Golfo Pérsico". Bush pidió también a los líderes de Irán que dejen "de enriquecer material nuclear, de forma que puedan comenzar las negociaciones".

Por último, como en su discurso del año pasado, Bush habló del cambio climático y pidió un acuerdo internacional que "ralentice, detenga y eventualmente dé marcha atrás al crecimiento de gases invernadero", pero alertó de que debe incluir a todas las economías principales del mundo.